La vida son ciclos…

Es momento de decir adiós…

Llevo mucho tiempo, mucho, sin publicar en el blog en condiciones, sin casi publicar en las redes sociales, más que en Instagram que se ha vuelto mi favorita en todos los sentidos, y sin tener inspiración para hacerlo.

El blog y las redes eran para mí el escape a una maternidad que me ahogaba, que no me hacía del todo feliz como yo esperaba en sus inicios, y que me costó mucho aprender a querer. No fue fácil pero recibí mucho desde el otro lado de la pantalla, y quiero pensar que también yo lo di de alguna manera. Me han llegado muchos mensajes públicos y privados que lo corroboran, así que me siento feliz por ello. Sin embargo, la llegada de mi segundo hijo no resultó como yo esperaba en este ámbito. Yo que quería volver a compartir todo, actualizar y seguir con mi vida digital, y me es totalmente imposible.

No sólo no tengo ideas, es que tampoco tengo tiempo ni ganas de sentarme ante un ordenador, no lo puedo negar. Ser mamá de dos es muy exigente y lo estoy disfrutando a tiempo completo. Porque las cosas cambian, todos crecemos y esta segunda maternidad está siendo muchísimo más fácil, agradable y bonita que la primera. Ya no estoy ahogada con un bebé intenso, ahora soy la más feliz con un niño de 5 años que se ha vuelto el mejor de mis compañeros, atento y responsable, y un bebé de 14 meses que tiene mucho genio y nunca para quieto pero en el fondo es muy dulce. El día a día es muy agotador pero no me cambio por nadie, y lo digo de verdad. He aprendido mucho y por fin he entendido qué es lo fundamental en esto de ser madre 💞.

Es por eso que en este año me he propuesto pensar en mí, y dedicarme tiempo a mi misma. A leer, a cuidarme, a sanar mis heridas y a mejorar todo lo que siento que puede y debe cambiar. Es por eso que se que es el momento de echar cierre y disfrutar más de la vida 1.0, de mis hijos, de mi marido, de mi tiempo con ellos y de lo que la vida real nos puede ofrecer. La vida 2.0 está muy bien, me gusta y no me retiro del todo, pero pensar en mantener el pequeño nombre de Madre Maya en las redes me quita mucho tiempo, y a veces siento que ya no es necesario, que fue una etapa que pasó y que recordaré con mucho cariño. Es momento de otras cosas y siento que no están aquí sino con el móvil apagado y al lado de los míos.

Seguiré respondiendo los comentarios que lleguen en cuanto me sea posible y sigue estando disponible el email del blog, madremaya.contacto@gmail.com, por si alguien quiere volver a contactar conmigo.

Gracias infinitas por acompañarme en esta aventura que inició hace ya casi 5 años. El blog, estará pausado durante tiempo, no se cuánto ni si volveré a escribir, pero no lo cerraré al menos hasta final de año.

Es momento de cambios, y este es un ciclo que creo que ya debe concluir. Llevo tiempo dándole vueltas a cómo seguir, cómo remontar y cómo sacar tiempo, pero la realidad siempre gana y veo que no es tan posible como me gustaría. Así que echo el cierre a este espacio con mucha tristeza porque a Madre Maya le debo mucho, muchos momentos, muchas lágrimas y mucho aprendizaje. Esta es una experiencia que llevaré siempre en el corazón, y que quedará guardada para que mi hijo mayor pueda leerla un dia. Gracias de corazón a todo el que ha formado parte de esto de una forma o de otra. Nunca lo olvidaré. Hasta siempre. 💞

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