#RetoLector2018. Abril.

En abril fracasé estrepitosamente con este reto. Varias condiciones me hicieron imposible terminar el libro de este mes a tiempo, algo que haré de forma más tranquila pero que me hace poner la primera cruz en este camino de lectura que me he propuesto para todo el año.

El libro de este mes debía ser prestado, y su propietario no podía ser otro que mi marido. Esto me tenía inquieta porque a él le gustan mucho los temas espirituales y de crecimiento personal, y tiene algún que otro tocho de novela que me cansa con sólo verlo, así que me daba miedo ver qué iba a elergir para mí. 

Finalmente me sorprendió para bien, aunque me cuesta bastante seguirle el ritmo al libro que me dejó, tengo que reconocerlo. La filosofía nunca fue lo mío, y “El poder del ahora”, de Eckhart Tolle tiene mucho de eso.

Es un gran libro, muy famoso al parecer, y que siento que llegó a mis manos en el momento mental justo pero no puedo leerlo en menos de un mes. Necesito volver atrás en muchos párrafos para comprender y analizar lo que dice, con lo cual no avanzo gran cosa en mis cortos momentos de lectura. Si le añadimos que es un libro físico y no digital todo se me complica aún más, porque fluyo mejor con el lector electrónico que pasando páginas.

Además de eso, me pilló una muy mala semana este mes, en la que me vi realmente mal, sola con mis hijos casi 24h y una anemia de caballo, arrastrándome literalmente por la vida los primeros cinco días hasta que pude saber lo que me pasaba y ponerle tratamiento. Ya estoy bastante mejor pero esa semana no tuve cabeza para casi nada.

En resumen, un buen libro al que no puedo ponerle tiempo y que me llegó en un mes complejo. Fracaso absoluto. Me lo terminaré de leer, pero ya fuera del reto y sin presión de tiempo, porque necesito ir parando y analizando mucho de lo que leo.

Es un libro que hace reflexionar, que habla de la importancia de poder conocer la mente y el alcance de nuestros pensamientos, de la noción del tiempo y lo fundamental que resulta enfocarse en el ahora obviando el pasado y el futuro, pues no son más que una mera ilusión sin sentido. Además de ello, trata los dolores enquistados, aquellos daños del pasado que no han sanado y que nos siguen alterando la conducta cuando menos lo esperamos. Y mucho más que me queda por saber porque no llegué ni a la mitad.

Es un libro que me va a enseñar mucho, en el que tengo buenas expectativas puestas y que me quiero tomar con tranquilidad para asegurarme de que comprendo bien lo que me quiere enseñar. Y tú, ¿lo has leído? ¿Te gustan estos temas?

Para mayo tengo un libro que me obligaban a leer en el instituto, algo que nunca hice porque en su momento me resultó infumable así que mis amigas me hicieron un resumen rápido antes del examen y conseguí rasparlo y librarme. A ver qué tal se me da ahora…

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