#RetoLector2018. Marzo.

Si digo que la vida no me da para más, no es mentira. Tengo la cabeza a saber dónde y, cuando perjuraba que ya había publicado este post me doy cuenta que quedó en borradores. Así que lo publico más de dos semanas después de escribirlo. Así me va…

El Reto Lector 2018 me pedía, para el mes de marzo, leer un clásico literario, y ese no podía ser otro que El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, una obra literaria muy famosa que tiene ya más de 70 años, y que yo no había leído jamás.

De hecho supe de su existencia hará un año, y dada la fama que tenía y el cariño que sentía en las palabras de la gente al nombrar el libro, tenía muchas ganas de tenerlo en nuestra biblioteca particular, puesto que es un libro infantil.

El principito me ha sorprendido, realmente no me esperaba lo que leí, y supongo que sea ese uno de sus encantos, lo inesperado que ofrece.

He de reconocer que al principio no me encantó tanto, de hecho sentí que no me estaba enterando mucho de lo que leía, porque yo me esperaba una historia diferente.

Sin embargo al buscar información sobre el libro me di cuenta que es un libro infantil sí, pero no para niños pequeños, pues está repleto de metáforas y mensajes que hay que saber ver, así que volví a leerlo con otro enfoque, más adulto y buscándole una segunda explicación a ciertas cosas que leía.

Así pues me ha parecido un libro muy interesante, porque enseña mucho que no esperamos leer. Sobre todo lo que más me ha gustado ha sido la inclusión de reflexiones para los adultos, frases que una vez cierras el libro te hacen pensar.

Mi favorita es, sin duda, la mítica frase “Lo esencial es invisible a los ojos”, que la había leído muchas veces en diferentes lugares pero no me había parado a profundizar en ella. Me parece precioso el enfoque que le da el autor en el libro.

Pero otra que me ha encantado también y que me parece una reflexión perfecta es “lo que hace importante a tu rosa, es el tiempo que le has dedicado”, pues es algo que no todos solemos valorar cuando hablamos de nuestra rutina, nuestro trabajo o nuestra vida en sí. No solemos creer especial lo que hacemos, pero el zorro de esta historia nos enseña lo equivocados que estamos. Me resulta una reflexión muy interesante para pararse un rato a pensar en ella.

Y una tercera que también me encanta es la que dice “los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada, lo compran todo ya hecho”. Creo que es el mejor resumen que le podemos hacer a nuestra sociedad en los tiempos que corren.

Me ha parecido un libro muy ameno y rápido de leer, pero muy interesante para pararse a escribir todas esas frases que tiene escondidas entre sus páginas y hacer una reflexión personal de cada una de ellas.

Un libro que me ha sorprendido, sin duda alguna.

Poco después tuve la oportunidad de ver la película y me ha encantado por completo, tanto que terminamos toda la familia a lágrima viva viendo las letras del final. Una auténtica obra maestra a mi parecer.

Este mes fue bastante complejo dedicar tiempo a leer, puesto que entre la organización del cumpleaños de mi hijo mayor, mi marido en casa de vacaciones casi todo el mes (lo que hace que lógicamente me olvide de todo para estar juntos en familia), y la preparación del carnaval del colegio, que donde vivimos es en marzo, más muchas mañanas invertidas en el colegio de mi hijo ayudando en todo lo que hacía falta, han resultado en un mes de parar poco, de descontrol y de desorganización total.

Menos mal que la opción elegida para leer fue corta, porque si no dudo que hubiera podido cumplir con este mes.

¿Has leído El Principito o, como yo, eres de las pocas personas que faltan por leerlo?

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