#RetoLector2018. Enero.

Para este año 2018 tengo metas a nivel personal, y quiero ir lográndolas a través de pequeños retos. Es por eso que he decidido apuntarme a un reto que he visto por Instagram del que no tengo mucha información, pero que creo que ha surgido en el Twitter de “Catadores de Libros”. La cuestión es que se trata de un reto de libros, un propósito de lecturas tipo “12 meses, 12 libros”, un libro al mes de una categoría ya dada, logrando 12 lecturas durante 2018 de temáticas totalmente variadas. Una locura, vamos, y más siendo madre de dos, pero me apetece afrontarla.

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Yo soy una lectora exigente, es decir, no me sirve cualquier cosa por leer algo. El libro tiene que cautivarme y en ese caso me lo leo en un suspiro si el día a día me lo permite. Si no es así puedo estar tardes y tardes dándole vueltas, hasta pasar meses y olvidarme del tema. Tengo bestsellers que me han resultado infumables, y no los he podido acabar.

Así que el reto pinta complicado, hay muchos libros escogidos porque son los que me han parecido más interesantes, dentro de lo que pide cada mes, pero no son libros que yo escogería libremente si de mi dependiera. De esta forma, tengo libros que realmente no me interesa leer, pero se trata de cumplir un reto y ello pasa por salirse de la zona de confort. Así que sí, me he tirado de cabeza, con muchas expectativas, las ideas claras y ganas. A ver qué pasa.

Por lo pronto he superado el mes de enero en cuatro ratos, así que empiezo bien. A ver si mantengo el ritmo.

Enero me pide “un libro que tenga pero que no haya leído”, y escoger esto no fue difícil, porque hay muchos que tengo pendientes de encontrar un rato para dedicarles. Sin embargo, quería empezar con ganas, con situaciones divertidas, con algo que se salga de mi día a día y que me sirva de distracción, así que la primera elección la tuve clara: “Ante todo, mucho karma“, de Laura Norton, la continuación del conocido “No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas“.

El primer libro tiene película, y me gustaría que de este también se hiciera una, porque me gustaría ver y no sólo imaginar todas las situaciones cómicas y absurdas que se dan en esta parte de la historia.

En esta segunda parte, la historia de Sara y Aarón continúa donde terminó al finalizar el primer libro. Viven su amor sin altibajos hasta que les llega un gran cambio en sus vidas que Aarón afronta perfectamente y asombrando a todos, mientras que a Sara le impide encontrar de nuevo su hueco y adaptar su vida. Por eso, sin darse cuenta “culpa” a todos de lo que ella siente, de sus altibajos emocionales y de todo aquello que ocurre, ve a todos felices continuar su vida como si nada mientras ella no logra adaptarse a los cambios y reacciona atacando a todo el mundo. De esta forma la historia se ve envuelta en situaciones cómicas, desesperantes y absurdas en ocasiones que, si bien dan ganas de darle un grito para que espabile, también me hizo sentir completa empatía hacia ella.

Definitivamente es un libro que no te puedes perder si leíste y te gustó la primera parte.

Y tú, ¿tienes retos para este año? ¿Te has propuesto leer más? ¿Qué libros tienes pendientes por leer? ¿Afrontarías un reto de este tipo donde tienes que salirte mucho de tu zona de confort?

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