¿Cómo entender a mi bebé?

He recibido un correo electrónico de una lectora del blog, y me he inspirado para escribir este post porque siempre he recibido comentarios halagando lo bien que nos comunicamos mi Terremoto y yo. Y la verdad, no siento que haya hecho algo extraordinario que no podamos hacer todos.

Ella está embarazada de muy poquito de su primer bebé y, como nos ocurre a todas, tiene muchas dudas. Pero hay una que yo creo que se repite y es el mayor temor de todas, el saber si lo vas a hacer bien.

Así que este post trata de eso, de cómo entender a tu bebé y darle lo que necesita.

En primer lugar, y aunque es un tópico, pero cierto, no te preocupes por eso. Trata de conectar con tu bebé durante el embarazo, háblale, toca tu barriga y aprovecha cada noche en la cama antes de dormirte para estar “a solas” con tu bebé. Cuéntale cómo te sientes, si ya le has comprado algo o lo que te gustaría hacer mañana. Crea con tu bebé un lazo de afecto desde el principio, no le tengas miedo a lo que estás experimentando. Es todo parte del proceso y te ayudará a sentirte más unida a él.

Cuando ya sepas si es chico o chica y elijas su nombre, le sentirás aún más cerca cada vez que te dirijas a él si lo llamas por su nombre y le cuentas su porqué.

Aunque parezca algo normal, te ayudará a disipar esos miedos y dudas de cara a su llegada, pues sentirás que “ya le conoces” y que todo va a salir bien.

Cuando llegue por fin el día de su nacimiento disfruta todo lo que puedas el proceso. Duele, sí, pero cada dolor es uno menos que falta para tenerle contigo y empezar a vivir todo lo que has ido construyendo en el embarazo.

A partir de ese momento en que le tengas en tus brazos, obsérvale siempre que tengas oportunidad. Dedica tiempo a mirar sus pequeños movimientos y avances y analiza porqué hace lo que hace.

Estaría genial que leyeras algún libro que te cuente “cómo son los bebés” a grandes rasgos, para que entiendas porqué se chupa las manos, porqué babea, y te quedes más tranquila cuando le veas hacerlo.

Observándole mucho podrás ver si se chupa las manos por hambre o por juego (no es igual que lo haga con 1 semana de vida que con 3 meses por ejemplo), si se queja moviendo los pies probablemente le moleste el pañal o si se rasca una oreja a lo mejor tiene sueño.

Cada pequeño tiene sus pequeños detalles, por ejemplo mi bebé no llora jamás, sólo se queja, cuando tiene hambre, cuando tiene sueño, cuando quiere que le cojas… y emite un tipo de queja diferente cada vez. Observándole sabrás qué quieren decir sus movimientos.

A medida que pasen las semanas podrás ver un patrón de comportamiento en su actitud y entenderás lo que necesita sin problema. Déjate llevar por tu instinto y no por lo que diga tu madre, tu vecina o tu tía la del pueblo. En cuanto llore lo principal es cogerle en brazos, y si hace ya rato que ha comido ofrecerle comida. Si no es eso, prueba otras cosas, como a cambiarle el pañal, jugar con él, mecerle o cambiarle de ropa. Puede que necesite algo en concreto o que sencillamente quiera sentirte cerca.

Los niños no traen un manual, afortunadamente, porque si no dejaríamos de analizar lo que ellos quieren y sólo les daríamos lo que nosotros creemos que necesitan, o peor, lo que otros nos han dicho que necesitan.

No caigas en eso. Respeta las necesidades y emociones de tu hijo tanto como las tuyas propias, y su cuidado será más sencillo.

De serie traemos eso que llaman instinto y, créeme, escucharle es el mejor consejo que te puedo dar. Eso y que disfrutes de esta maravillosa etapa que empieza con el positivo, y es que aunque no le hayas visto la carita aún, ya eres mamá.

¡Enhorabuena!

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