El implante anticonceptivo. Mi experiencia.

Mi meta era tener dos hijos, en un plazo de 4 años y ya los tengo, así que era momento de probar un anticonceptivo de larga duración hasta que tomemos la decisión definitiva y sepamos qué hacer con este tema más adelante.

Es por eso que me debatía entre el DIU y el implante anticonceptivo. Pese a no conocer a nadie que tuviera experiencia con la segunda opción, si había oído muchos testimonios sobre el primero, muchos poco positivos, así que mi balanza se inclinaba más hacia el implante.

Tras hablarlo con mi marido a ver qué opinaba él, me hizo considerar algo que yo no había contemplado, y es que el DIU debe ser colocado vía vaginal y con revisiones periódicas, mientras que el implante va en el brazo y me olvido. Así que valorando eso me decidí finalmente por el implante subcutáneo.

Por si tienes interés en este método y, como yo, no conoces a nadie que lo tenga o lo haya usado, te cuento mi experiencia por si te ayuda.

LOS PASOS PREVIOS

El primer paso fue pedir cita en el ginecólogo de la Seguridad Social para hablarle del tema. Una vez me llegó el día, mi ginecóloga me dió una copia nueva de mi receta médica donde aparecía, como un medicamento más, el implante anticonceptivo, por un valor de casi 149€. No te asustes, no es eso lo que pagas.

Mi ginecóloga me dio también un papel para que, al salir, pidiera cita en el mostrador del centro de salud, y me dieran día y hora definitivo para volver a la consulta y ponerme el implante. Mi cita, en Gran Canaria (España), fue para dos meses y medio después del momento en que la pedí. Esto es algo variable, pero orientativo.

Dos días antes de esta cita, fui a la farmacia con mi receta para pedir el implante. Al ser algo costoso para ellos no suelen tenerlo allí y tienen que mandarlo a pedir, pero yo lo encargué a última hora de la tarde y a media mañana del día siguiente lo recogí. Es decir, no es algo que tengas que pedir con mucha antelación, pero igualmente infórmate los días previos. Yo pagué por el mío unos 58€ (57 con algo pero no recuerdo cuánto) y se llama Implanon NXT.

EL PROCEDIMIENTO

El día de mi cita acudí a la consulta de la ginecóloga con mi implante en el bolso (no necesita nevera) y un consentimiento firmado que me habían dado en la primera consulta.

La enfermera preparó todo lo necesario mientras yo me acostaba en la camilla donde te explora normalmente el ginecólogo.

El implante te lo colocan en el brazo contrario al que utilizas, es decir que si eres diestra te lo ponen en el brazo izquierdo y si eres zurda te lo ponen en el derecho.

Hay que colocar el brazo en un ángulo de 90° para que el ginecólogo pueda encontrar bien el punto medio entre el bíceps y el tríceps, porque es ahí donde se coloca.

Primero que nada te limpian la zona, te ponen un desinfectante, generalmente Betadine, y con un pinchazo leve similar a un análisis de sangre, te ponen anestesia local. El líquido escuece un poquito, pero es totalmente soportable.

Seguidamente se coloca el implante, que viene con todo lo necesario en la caja. Se coloca con otro pinchazo con un aparato similar a un bolígrafo. Tiene una aguja gruesa que entra unos centímetros bajo la piel (porque el implante va dentro y al pulsar el botón trasero como si fuera un bolígrafo, éste queda colocado y la aguja se extrae), pero de lo que tú no te enteras para nada.

Finalmente, se hace un poco de presión en el puntito que queda de la inserción para que no sangre y se cubre. En mi caso me pusieron adhesivos en forma de asterisco (bastante chapuceros, por cierto) y una venda compresiva para evitar que se inflame la zona, y que me quité pasadas unas horas.

Recomendaciones: frío en la zona y no coger peso durante ese día.

EL DESPUÉS

Yo fui al centro y volví caminando así que salí como si no hubiera pasado nada. Durante el día estuve un pelín limitada al movimiento por el tamaño del vendaje y la compresión, y ya cuando me quité el vendaje por la noche me empezó a doler la zona.

He de reconocer que el vendaje no estuvo tan bien hecho como esperaba y uno de los adhesivos estaba pegado justo encima del implante, ni más arriba ni más abajo, y si se estiraba la piel al mover el brazo veía las estrellas. Por esa razón, por la noche decidí quitármelo todo y dejar la herida al descubierto. Dormir no fue sencillo, pero descansé bastante.

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Al día siguiente me dolía la zona del implante. Al tener un moratón de tales dimensiones, el roce del implante por dentro al moverme me dolía bastante. Pero si dejaba el brazo quieto no me enteraba de nada. De hecho en ocasiones me olvidaba y, al hacer un movimiento rápido con el brazo, el calambre de dolor me recorría la espalda.

Estuve varios días bastante molesta, hasta el lunes más o menos (me lo puse un viernes), y ya luego empezó a doler sólo cuando recibía algún golpe, que con un bebé movido en brazos, pues ya se sabe.

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Los días pasaron con tranquilidad, y el moratón poco a poco fue bajando de intensidad. 11 días después así sigue. Aún queda bastante por sanar, pero ya me siento muchísimo mejor y no me duele al roce, aunque por inercia sigo teniendo cuidado con la zona. Ahora me pica la zona por dentro, signo de que la sanación sigue su curso.

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OPINIÓN PERSONAL

Es un procedimiento bastante cómodo de pasar, similar a una extracción de sangre, y cuando tú crees que aún están poniendo la anestesia te dicen “esto ya está”, ni 2 minutos tardó mi ginecóloga en ponerlo, yo creo.

Al parecer empieza a hacer efecto a los 7 días, así que hay que tenerlo en cuenta.

En teoría puede desaparecer la regla o venir más abundante, veremos cómo me va a mí. La primera ya me ha venido, bastante leve y poco duradera, no me ha dolido nada. Es cierto que había estado con la píldora anticonceptiva hasta el día en que me lo pusieron, así que igual esta no cuenta y hay que esperar a la siguiente.

¿Lo recomiendo? Sí. A la larga es un ahorro económico que, aunque no notas tanto, se agradece. Yo pagué por el implante anticonceptivo unos 58€, y me dura 3 años. De haber seguido con la píldora anticonceptiva habría gastado 145€ en ese tiempo. Además gano en tranquilidad, no tiene revisiones como el DIU, así que me olvido por completo del tema durante 3 años y eso, teniendo niños pequeños que te absorben todo el tiempo, es de agradecer.

¿Se nota? Sí. A simple vista no se ve. Tengo entendido que la cicatriz es mínima, un punto imperceptible, aunque a mí aún no se me ha caído la caspa que recubre el pinchazo. Pero se nota si te estiras la piel y al roce se nota perfectamente, no en vano tiene el tamaño de un fósforo (cerilla). Aunque eso sí, de forma normal nadie sabe que está ahí, y encima está en una zona oculta a los movimientos normales del cuerpo. Mucha gente no sabe que lo tengo, y eso que mi moratón es bastante impresionante para quienes lo han visto, pero si no levanto los brazos como para arreglarme el pelo y tengo manga corta, nadie lo ve.

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En definitiva, es una opción con la que estoy bastante contenta por ahora, iré actualizando este post conforme haya cambios pero en este tiempo sólo tengo cosas positivas que contar, pese a la incomodidad de los primeros días.

 

ACTUALIZACIÓN 1: 22/10/2017 (UN MES DESPUÉS)

Ha pasado un mes desde que me puse el implante anticonceptivo, y no noto absolutamente nada. Hace unos días pasamos por un mal trance personal y yo tenía la mente ida por la situación, así que sin estar muy pendiente de mis actos sujeté una botella de agua durante rato entre mi cuerpo y mi brazo, exactamente por la zona del implante. Al pasar las horas de haber hecho eso, empezó a dolerme la zona, sobre todo el implante si me tocaba, pero pasó rato después.

De resto ni me he acordado de que está ahí, no he subido de peso ni he tenido dolores de cabeza más de lo normal. Reglas no me han venido más, aunque la primera fue un manchado a ratos durante 15 días, ni sé si a eso se le pueda considerar regla. Estoy muy contenta con esta opción y la tranquilidad que me aporta.

ACTUALIZACIÓN 2: 25/12/2017 (TRES MESES DESPUÉS)

El día de Navidad, tres meses y poco después de ponerme el implante anticonceptivo, me vino la segunda regla. Sin dolores, sin dramas, y sin ser una menstruación como tal. Ha sido un manchado (como el manchado inicial o final), durante 15 días, al igual que la primera vez. Una vez pasados esos 15 días tuve 3 de manchado normal, muy leve, y se cortó de golpe.

Lo que tengo está siendo muy esporádico, muy imprevisible, pero perfectamente llevable, pues me olvido de todo con un tampón que no llega a llenarse a la mitad, y que me quito pasadas las horas para sustituirlo por otro, no porque necesite hacerlo.

En resumen, que esta opción sigue siendo muy cómoda, la mejor que podría haber elegido yo creo. Para responder preguntas que me han llegado por privado de forma rápida diré que soy exactamente la misma que antes: no tengo más acné, no se me cae más el pelo, mi peso corporal no ha variado, no retengo líquido, no me duele la cabeza más de lo normal, ni tampoco tengo dolores premenstruales ni noto cambios hormonales ni emocionales como sí los notaba antes. No me duele el brazo, no me molesta el implante, no noto que está ahí si no me golpeo la zona (cosa lógica, vamos), no he tenido calambres o molestias en el brazo, ni me limita para hacer una vida normal en absoluto. Una opción de 10.

ACTUALIZACIÓN 3: 04/03/2018 (CINCO MESES DESPUÉS)

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En esta actualización traigo foto de la cicatriz que se me ha quedado al colocar el implante. Como se puede ver, es la cosa más imperceptible de la vida, de hecho, ni nítida se ve en cámara. Si te fijas, al lado de la marquita roja en la foto se ve una línea blanca, es el implante, que a mí se me intuye si lo miras con muy buena luz, pero bueno, yo soy blanquita de piel y tengo venas en los brazos con las que puedes hacer diana desde lejos si tienes puntería 😂, así que no me sorprende.

Desde la última actualización a ahora sólo me ha venido una regla, si es que se le puede llamar así a lo que estoy teniendo, porque la descripción real sería que mancho el papel cuando me seco al orinar. No hay más. De hecho, sólo me pongo un salvaslip (para estar en casa) y rara vez tengo que cambiarlo porque termina el día limpio. Para salir si voy a estar muchas horas fuera sí me pongo un tampón pero por estar tranquila, y jamás se llena.

Así que en resumen no se puede decir que me viene la regla, sino que tengo manchados que no me suponen ningún quebradero de cabeza. Vienen cuando les parece, eso sí, regularidad 0, pero son tan cómodos de llevar que no me suponen problema.

Por lo demás sigo igual, la misma que antes de ponérmelo. Estoy súper contenta con haberme decantado por esta opción por como está siendo, y sobre todo por las experiencias que me van llegando sobre el DIU. Merece la pena sin lugar a dudas.

Seguiré informando… 😉

¿Conocías este método? ¿Conoces a alguien que lo tenga?

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