Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología (Las Palmas de Gran Canaria)

Hace casi un año hice un post hablando de sitios de ocio de mi isla (Gran Canaria) para disfrutar con niños, enfocado sobre todo al verano y a hacer algo diferente, aunque aquí realmente el tiempo siempre ayuda.

Sin embargo, una opción que no pude añadir (dado que era un post patrocinado y me exigían un máximo de palabras), fueron los museos. En la isla hay museos muy interesantes, muchos de ellos enfocados a nuestros ancestros, a la vida en las islas hace años e incluso siglos, pero hay otros dirigidos al aprendizaje y la diversión.

Y es de eso de lo que quiero hablarles hoy, del Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, ubicado en la capital de la isla.

Ya había tenido ocasión de visitar este museo, pero no había ido con mi familia porque consideraba que mi Terremoto aún era pequeño. Aunque es un museo donde se puede manipular casi todo lo que hay, quería esperar a que entendiera un poco lo que estaba viendo, y aunque es todo ciencia, está muy enfocado a los niños y a que ellos disfruten de la experiencia.

Sabía que iba a ser un éxito, no sólo por mi pequeño, sino también por mi marido, pues era algo que él no conocía pero le encanta y, de hecho, se le hizo poco las 4 horas que pasamos allí. Me costó bastante arrancarle de la zona de mecánica para seguir viendo cosas juntos 😀 .

El museo toca muchos aspectos de la ciencia:

  • Tiene una parte dedicada únicamente a mecánica, automoción, aviones y el espacio. Podemos ver una réplica de un cohete, la mecánica de un coche real, visitar un avión real por dentro, sentarnos dentro de un avión real de combate perteneciente al Ejército Aéreo Español, ver en persona el motor de un barco de vapor o una locomotora de vapor que sirvió en Renfe en el siglo XIX.
  • Otra parte está destinada a exposiciones temporales, y en este caso pudimos disfrutar de un viaje al pasado por los transportes públicos de nuestra isla, viendo maquetas de vehículos que sólo existían en la juventud de nuestros padres y abuelos.
  • En la segunda planta, para mi gusto la mejor, tiene infinidad de juegos tipo tangram, rompecabezas y actividades para los niños, para que experimenten aspectos tan interesantes como los campos de visión, la lógica, los reflejos en el espejo, la perspectiva, electricidad, fuerza… También hay una pesa donde puedes subirte y comprobar cuánto pesas en ese momento y cuánto pesarías si estuvieras en otros planetas.
  • Otra sección de esta planta está destinada a la biología y medicina. Podemos ver hombres primitivos y observar esqueletos de diferentes animales y comparar su tamaño con el nuestro y el de los de al lado. Como dato curioso admitiré que no tenía idea del tamaño real de una avestruz. Además, hay toda una sala dedicada a la medicina, a los avances en este campo con diferentes maquetas de huesos, músculos, órganos y hasta de una embarazada.
  • La tercera y última planta se destina a los inventos tecnológicos y avances actuales. Una parte se utiliza para exposiciones temporales, en nuestro caso pudimos ver avances e inventos relacionados con las energías renovables, además de diferentes programas de investigación que se llevan a cabo por distintas instituciones en la isla.

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Además de todo esto, el museo cuenta con una sala de juegos para los más pequeños enfocada totalmente a descubrir la ciencia a través de juguetes y con monitores que les acompañan. Es un espacio donde pueden quedarse si la visita es demasiado larga para ellos y ya se aburren, si no les interesa lo que ven por ser pequeños, e incluso donde pueden jugar mientras nosotros esperamos y charlamos en su salita de espera.

Cuenta también con un planetario, un espacio que se abre varias veces durante el día para disfrutarlo con una visita guiada; un cine 3D, donde se reproducen películas infantiles y un robocoaster, un brazo robótico gigante capaz de transportar personas con todo tipo de movimientos (pionero en España). Estas opciones tienen un coste extra a la entrada, y para acceder a ellas hay que pedirlo en taquilla al entrar y estar atentos a los avisos por megafonía para saber cuándo va a empezar la atracción.

Al salir hay una tienda donde podemos comprar juegos de la temática del museo o un recuerdo de nuestra estancia y una cafetería para reponer fuerzas y continuar nuestro día.

El museo cuenta con parking propio donde nosotros pagamos 2,55€ por las 4 horas estancia, y la verdad me esperaba más. Para completar este post, hablo de precios.

  • La entrada general tiene un coste de 4€ para residentes, y de 6€ para no residentes, por persona.
  • Los menores de 18 años, mayores de 65, desempleados, pensionistas, discapacitados y grupos grandes pagan 2€.
  • Los menores de 3 años entran gratis.
  • El cine 3D tiene un coste extra de 3€.
  • El planetario y el robocoaster tienen un coste extra de 2€ cada uno.
  • También existe la posibilidad de hacerte socio, pagando 15€ anuales y pudiendo disfrutar así de sus nuevas exposiciones y cambios durante el año.

En definitiva, es un lugar perfecto para pasar un día en familia si visitas la capital de la isla, seguro no dejará indiferente a nadie. Eso sí, ¡auguro siestas nada más llegar al coche!

¿Conocías este lugar? ¿Hay museos para niños donde vives? ¿Qué opinas de este tipo de actividades para hacer en familia?

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