Segundo embarazo: el bebé viene pequeño

Eso nos han dicho en la ecografía de las 37 semanas, que pese a estar todo bien, nuestro pequeño guerrero tiene el peso mínimo para estas semanas: 2,5 kilos.

Lejos de asustarnos nos han tranquilizado con que lo ideal es que subiera un poquito de peso de aquí al final, pero que si no fuera así tampoco pasaría nada, a estas alturas ya no iría a incubadora, todo está en su sitio y lo único que pasaría es que sería un poco flaquito al nacer.

Con estas premisas me quedo tranquila, porque aumente de peso o no, no hay riesgos, aunque estoy cumpliendo a rajatabla lo que me han dicho: pasar mucho tiempo acostada sobre el lado izquierdo, y es que al parecer así es más probable que aumenten de peso.

Además de eso me han dado una hoja para que cuente sus movimientos cada día. Esto es nuevo para mí, pues en mi primer embarazo no me lo pidieron, pero supongo que tenga algo que ver con el bajo peso.

Cada día, más o menos a la misma hora, tengo que acostarme y relajarme, preferiblemente sobre el lado izquierdo, para comprobar cuántas veces se mueve mi bebé. Cuando se empiece a mover debo apuntar la hora que sea y la hora a la que haga el movimiento número 10, y no deben transcurrir más de 2h entre uno y otro.

Aunque pueda parecerlo no es algo tan fácil de hacer, y es que mi pequeño guerrero muchas veces empieza a moverse cual gato metido en un saco y se para cuando encuentra la postura para dormirse, así que no me queda claro si eso cuenta como un movimientos solo o como varios, y tengo que repetir la prueba. Así todo estamos teniendo buenos resultados,  una máximo de 10 minutos es lo que tarda en hacer esos 10 movimientos, ya sean patadas, movimientos, codazos o lo que le cuadre. Estoy tranquila también por esa parte.

Y por último pero no menos importante, yo sigo teniendo el hierro bajo. Me han dicho que no tiene relación con el bajo peso de mi bebé, pero en algún sitio he leído que puede afectar sobre todo si la anemia de la madre se da en los últimos meses.

Por sí o por no me lo estoy tomando bastamte en serio, porque he de reconocer que de aquí para atrás se me ha olvidado mucho. Y es que me da una pereza inmensa tener que comer una fruta en ayunas por aquello de complementar la pastilla con vitamina C. A mi la fruta me encanta, y me estoy tomando el suplemento con un kiwi que me viene genial para ir mejor al baño, pero claro a mi me sabe cuando me apetece comérmelo, a media mañana, en la merienda…pero en ayunas no. Yo soy más de un vaso de cacao que me espabile y luego lo demás y ahora no puedo hacerlo así. Además de eso haga lo que haga me está provocando ácido, así que menos ganas tengo de hacerlo, pero no me quedan otra. Sobre todo por lo que pueda pasar en el parto y recuperarme bien luego.

En definitiva que así están las cosas, mucho reposo del lado izquierdo y pese a lo que pedía antes, rezar para que mi pequeño se quede dentro todo lo posible y coja algunos gramitos más.

Ya he hablado con dos personas cuyos hijos no llegaron a los 3kg. al nacer y todo salió perfectamente, así que espero que en nuestro caso sea igual.

¿Conoces algún caso? ¿Con qué peso nacieron tus hijos? Cuéntame en los comentarios.

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