En este 2017…

Para este año 2017 no tengo propósitos. El año pasado fue la primera vez en mi vida que me hice una lista y la cumplí en mayor o menor medida, así que cerré el año 2016 con muy buen sabor de boca en este sentido.

Sin embargo,  para este 2017 no me he propuesto nada porque lo que me apetece y me pide el cuerpo es dejarme llevar.

Será en este año (de hecho en poco más de un mes) en que me convertiré en bimadre, y creo que eso ya es suficiente reto que asumir. Soy consciente de que los tiempos que vienen serán intensos, que traerán muchos cambios y muchas sorpresas y por esa razón quiero dejarme llevar por mi instinto de madre.

Reconozco que en 2016 me juzgué mucho, me critiqué duramente con cada grito que le di a mi hijo y con cada una de mis faltas de paciencia, me pedí mucho y me hice jurar cosas que no pude cumplir.

No soy perfecta, sólo soy una madre que intenta hacerlo lo mejor posible.

Esta reflexión también se la debo a 2016, y es que en este año, a base de desencuentros y enfados conmigo misma me doy cuenta de que me equivoco mucho y hago cosas que no me enorgullecen, pero todo lo que hago lo hago por amor a mi hijo, y porque de una forma o de otra quiero darle lo mejor de mí. No siempre lo logro y me critico por ello, y eso no es justo para mí.

Así que si algo podría proponerme en 2017 es precisamente esto, dejarme llevar más,  disfrutar más sin tanto prejuicio, criticarme menos y permitirme más. Al fin y al cabo ya entendí que estaré aprendiendo eternamente, de mi hijo y de la vida, y que conforme él crece yo crezco con él, sin aprendizaje previo.

Algo que sí pienso hacer en este nuevo año es leer menos sobre maternidad. Sí voy a seguir leyendo blogs y libros de esta temática porque la experiencia de otros siempre ayuda, pero lo que sí no voy a hacer es buscar artículos que me ayuden a educar a mis hijos, tipo “qué hacer ante una rabieta”, “cómo superar la etapa del no”, o “cómo ser mejor madre”.

Está claro que en mi segunda maternidad llevaré una ventaja que antes no tenía aunque quizás no me sirva de mucho y me toque reinventarme, pero que seguramente me ayudará a ir con más confianza aún por este nuevo camino.

He entendido que la maternidad se compone de ciclos y que de una forma o de otra hay que reinventarse en cada uno de ellos, así que en esta nueva etapa de mi vida pienso ponerme tapones en los oídos, hacer caso omiso a las críticas y opiniones que no he pedido, dejarme llevar por donde mis hijos quieran llevarme, y disfrutar mucho más de este nuevo camino que dentro de nada se abrirá ante mis ojos.

Lo demás, poco a poco irá saliendo…

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