Diferencias y similitudes entre mis embarazos

Siempre me planteé que tan diferente podría ser el hecho de estar embarazada por primera vez a estar embarazada teniendo ya un hijo.

Aún me queda mucho recorrido, pues estoy empezando mi segundo embarazo (en teoría, según la fecha de última regla tengo poco mas de 8 semanas, 8+3, pero aún no me han hecho eco así que no lo se exactamente), pero desde ya noto muchas diferencias entre mi primer embarazo y mi segundo, aunque también similitudes.


DIFERENCIAS


Lo primero que noto diferente es la gente. Cuando anuncie mi segundo embarazo todo el mundo me preguntaba casi cada día cómo me sentía. En el grupo familiar de Whatsapp, al ser la primera de mi generación en ser madre todo era curiosidad, que cómo me encontraba, que cómo me sentía, que mandara fotos a ver si se notaba, que les contara qué pruebas me hacían…

Esta vez es todo lo contrario. Pese a que este embarazo me está sentando mucho peor que el primero, nadie me pregunta cómo lo llevo, excepto mis padres y mi MaridoBello claro está. Parece ser que como ya has pasado por esto y sabes manejarlo, la gente no se preocupa tanto por el tiempo y no me pregunta de cuánto estoy o cómo me siento. No es que me moleste, ni mucho menos, pero me parece de lo más curioso cómo la gente pierde interés cuando es la segunda vez.

Otro de los cambios que noto es la percepción del tiempo. En el embarazo de mi Terremoto me sentía en modo caracol. Las horas eran eternas, su padre tardaba un mundo en llegar del trabajo, y todos y cada uno de los días me repetía “ya queda menos, me quedan X días para cumplir X semanas”. Ese embarazo lo viví íntegro en casa de mis padres porque todos teníamos miedo que me pasara algo estando en casa sola tantas horas y sin coche para poder desplazarme. Pero pese a estar acompañada por mi madre me sentía tremendamente sola y aburrida día a día.

En este segundo embarazo, pese a que igualmente estoy en casa, esta vez en la mía, pero me refiero a que no trabajo fuera, no soy consciente del paso del tiempo. Los días se me hacen eternos igualmente porque con las náuseas no siempre me siento cómoda para salir, e indudablemente en mi casa hace un calor tremendo en esta época, pero así todo ya no cuento los días para saber de cuánto estoy. De hecho tuve que hacer cuentas para poner al principio de este post el tiempo que supuestamente tengo, porque lo único que alcanzo a controlar ahora es que los lunes cumplo una semana más, y como los lunes no son nada interesantes en mi vida, a veces caigo en que ayer cumplí una semana más y no me acordé.

Si le añadimos que ahora voy a tener muchas mas ocupaciones cuando mi hijo entre al colegio en septiembre, siento que este embarazo se me va a ir volando. Y de hecho lo agradezco, porque contar los días uno a uno en mi primer embarazo no me hizo nada bien.

También los síntomas, y eso es lo que realmente me recuerda que estoy embarazada día a día. En mi primer embarazo no tuve síntoma alguno mas que ardores de principio a fin, y fue ya a partir del quinto mes cuando me llegaron los males: cólico nefrítico, tres gastroenteritis, gripe durante dos meses, arterias uterinas patológicas…, pero nunca tuve náuseas, ni sensación de asco, ni mucho menos vómitos.

Esta segunda vez no llego a vomitar pero sí tengo muchas náuseas y sensación de asqueo que me afecta a todo: no tengo ganas de comer nada ni de hacer nada. Pero siento hambre cada dos horas y con un poco que me coma ya tengo para rato. Eso si, solo me apetecen cosas rápidas y ligeras, lo de sentarme en la mesa a comerme un plato me cuesta.


SIMILITUDES


Algo que creo que nos pasa a todas y es la inquietud de saber si todo va bien, de si todo llegará a buen término al final y de si sabré hacerlo bien. No se porqué, esta vez tengo mayor certeza de que sabré llegar a todo que con mi hijo, pero supongo que aquí la experiencia es un grado y aunque cada caso es un mundo, el camino recorrido digo yo que ayudará.

Igual que en mi primer embarazo inconscientemente me toco mucho la barriga, y me detengo a mirar si ya se nota algo aunque sé que es muy poco tiempo y que tardará en notarse, pero ambas cosas las hago sin pensar. Con mi hijo no se me empezó a notar hasta los 6 meses, sólo espero que esta vez no me haga esperar tanto.

Cuando me limpio después de orinar, siempre, absolutamente siempre miro el papel. Esto para alguien que orina unas 10-15 veces al día es bastante. Pero al igual que con mi hijo, me aterra la idea de limpiarme y ver sangre, así que aunque no lo piense, todas las veces compruebo inconscientemente que todo va bien.

Y otra es la primera ecografía. Me muero de ansias porque llegue el día de poder ir a verle en la primera ecografía y que nos digan cómo está. También de saber el sexo. Hay gente que no quiere saberlo, pero yo lo quiero saber desde que se pueda. Siento que así al pensar en mi bebé ya puedo hacerlo con nombre, ya le puedo hablar llamándole por su nombre y puedo organizar todo pensando si es él o es ella.

Por lo pronto estas son las diferencias y similitudes que encuentro, probablemente encuentre algunas mas cuando avance el embarazo, y si es así haré una segunda parte. Igualmente pienso hacer comparaciones de los trimestres, a ver qué tan diferentes se presentan.

¿Has sido madre por segunda vez? ¿Que diferencias has notado en tus embarazos? ¿Coincides en alguna conmigo?

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