Búsqueda de un embarazo: el luto

Como sabrás si me lees frecuentemente, estamos buscando nuestro segundo embarazo, y hoy se cierra el primer ciclo de búsqueda con los resultados que una nunca desea encontrar cuando quiere tener un hijo: las primeras gotas que anuncian que no ha habido suerte.

Así es, me ha venido la regla. Y es inevitable sentir un cúmulo de sensaciones que solo me dan ganas de acostarme en el sillón a ver pasar la tarde, con la mirada perdida en la nada.

Es duro pasar por esto, porque cuando quieres ser madre te pasas todo el ciclo deseando que haya suerte, poniendo todo tu empeño en que salga bien, pero no siempre es así a la primera.

Soy consciente de que no es fácil quedarse a la primera, de hecho con mi Terremoto tardamos 4 meses en ver ese ansiado positivo, y aunque no se sale de lo normal, se nos hizo un mundo. Las ganas de que llegue, superan todo sentimiento posible, y cuesta encajar cuando no ha habido suerte.

Es por eso que se que esto pasa, que es normal que me sienta de esta forma, y que lo bueno de sentirme así es que, aunque mi cabeza a veces lo dude, mi corazón lo tiene bien claro y quiere tener un segundo trasto corriendo por la casa.

Debería estar mentalizada, y recordarme en estos momentos que no es bueno obsesionarse y que llegará cuando menos lo esperemos, pero cuando tienes ante tu cara un no tan claro y rotundo, es difícil encajarlo con entereza. Al fin y al cabo te habías hecho ilusiones y se rompen todas de golpe. Se recomponen sí, claro que lo hacen, pero hay que aceptar que se han roto, asimilarlo, y sentarte de nuevo a pegarlas una a otra para armar tu ilusión de nuevo. Pero entre una cosa y la otra hay un proceso, el luto, algo que tenemos que vivir sin ignorar ni rechazar, porque eso sólo hace más daño.

Me siento apagada, triste, pero estoy bien. Se que es parte del proceso.

No puedo evitar sentirme decepcionada y dudosa de si llegará pronto o no. Pero es parte del proceso, se que estos sentimientos de luto sólo me durarán unos días y pronto volveré a ser la misma de antes, con más ganas si cabe. En unos días comenzará un nuevo ciclo, con más posibilidades y oportunidades para encontrar nuestro positivo.

¿Te ha pasado? No lo niegues, no lo ocultes, no finjas estar bien porque no es cierto. Cuéntaselo a tu pareja, no lo vivas sola, pero te recomiendo que no se lo cuentes a nadie más porque te tratarán de loca y posiblemente te digan que es una tontería, y que tienes toda la vida por delante para ser madre.

No es fácil pasar el luto, menos aún cuando la gente te acribilla con sus comentarios sin sentido, así que si puedes, ahórratelos. Te vendrá muy bien vivirlo con tu pareja, saber qué siente en estos momentos al enterarse de que no ha habido suerte esta vez, y recibir de su parte un soplo de aire fresco en forma de positividad.

De hecho, no se qué haría sin las palabras sanadoras de mi marido, porque tiene la extraña facilidad de hacerme ver la realidad cuando yo sólo veo niebla. Así que si te pasa, rodéate de gente que sabes que te entenderá, amigas que ya han sido madres, mujeres que estén buscando serlo, y déjate querer.

No son días fáciles, pero hay que vivirlos. Date tu tiempo y pronto volverá el sol.

Yo, por lo pronto, aprovecharé que hoy mi marido tiene el día libre para pasar tiempo en familia de calidad, disfrutar de los buenos momentos juntos y dejarme arropar por ellos. Y mañana ya se verá…

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