Regalos especiales para bebés y niños

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Desde que soy madre, le pongo mucho detalle al día a día, y le doy mucha importancia a la infancia de mi hijo, a las vivencias que tiene hoy, y a los recuerdos que tendrá el día de mañana.

Aunque yo fui una niña feliz, me gustaría tener más recuerdos de mi infancia, más fotos, algún vídeo, e incluso cartas escritas por mis padres serían hoy un regalo increíble. Es por eso que le doy importancia a la infancia de mi hijo y a los recuerdos que quiero que tenga de ella.

Creo que los mejores recuerdos son los que se forjan día a día, pero hay que plasmarlos para que no se olviden. Una foto, un vídeo de sus primeros pasos, su primer dibujo…son los mejores ejemplos de que todo lo que les contamos pasó de verdad y ya no sólo se lo contaremos, sino que él podrá verlo, escucharlo, tocarlo…

Por eso, si me preguntas qué es lo que puedes regalarle a un bebé, te diría lo básico pensando en los padres y en su economía, es decir, en productos que todos sabemos que necesitan para el cuidado de ese pequeño. Pero realmente, ese regalo no es para el bebé, que es pequeño cuando llega y no necesita más que atenciones. Sin embargo, ese niño crecerá y para él sería un muy buen regalo saber qué sensaciones produjo en el entorno cuando llegó.


¿Qué regalos originales podemos hacerle a un bebé recién nacido o
a un niño aún pequeño?


 

  1. Documentos gráficos del embarazo. Sea buscado o por sorpresa, ya viene en camino, y seguro que en el futuro le encantará ver imágenes sobre el desarrollo del embarazo, las ecografías, e incluso el informe del parto. Ver esos momentos previos cuando todo el mundo te quería sin siquiera haberte visto tiene que ser maravilloso. Desde luego, a mi me encantaría ver una foto de mi madre embarazada…
  2. Cartas. Recibir las emociones de tus padres escritas por ellos mismos ante tu llegada deben ser oro puro. Por eso, yo tengo cartas esporádicas que le hice a mi hijo durante el embarazo, contándole los cambios que se iban sucediendo en nuestras vidas, pero además tengo un semanario donde cada jueves (día que cumplía semanas) le contaba cómo había sido, a grandes rasgos, la última semana, qué habíamos hecho, cómo me había sentido y las sensaciones que tenía hacia él. Tiene cartas por sus cumpleaños. Además tenemos guardado para él un poema que su padre le hizo durante el embarazo, donde plasmó sus sentimientos ante su llegada.
  3. Recortes de periódico. Ya no sólo emociona e intriga saber qué sintió el entorno al saber que tú llegabas a este mundo. Saber de primera mano cómo estaba el país cuando tú naciste, qué celebraciones había, si hubo algún suceso significativo por esas fechas… Todo ello te ayuda a crear una mejor idea de cómo estaba todo cuando naciste.
  4. El porqué de su nombre. En algún momento de la vida nos surge la duda de porqué tenemos este nombre y no otro, de hecho recuerdo que cuando niña le preguntaba a mi madre porqué todos me llamaban de esta forma, y cómo era que todos sabían mi nombre si yo no se los había dicho. Y es que intriga mucho saber porqué llevas esa “etiqueta” y no otra. En mi caso, mi nombre surgió de un suceso bastante impactante que tuvo en vilo a medio mundo durante días. Siempre lo he sabido, pero me lo han contado por encima. Tener grabaciones de ese suceso en la tele, de la persona en sí que llevaba mi nombre y por la cual me lo pusieron, o al menos el recorte del periódico con la noticia, habría sido muy significativo para mi. Por eso, si es algo similar, o si es un nombre escogido al azar, creo que debería haber un escrito que lo cuente para que el niño lo reciba cuando llegue el día.
  5. Algún objeto de su infancia bien guardado. La pinza del cordón umbilical, las pulseritas identificativas del hospital, la primera ropa que te pusieron o los primeros juguetes que tuviste. Son cosas que no recuerdas ni de lejos, pero que tus padres guarden eso para ti es sumamente especial, porque deja claras las sensaciones que esos objetos provocan en ellos.
  6. Fotos o vídeos de los cambios físicos. Una foto anual durante los primeros años, una foto mensual durante el primer año de vida, una foto especial con la familia en tus cumpleaños… imágenes que denoten cómo has ido cambiando de forma paulatina y que te traigan recuerdos que, posiblemente, ya hayas olvidado cuando seas adulto.
  7. Fotos o vídeos de los cambios del entorno. Estamos en la era de las imágenes y la digitalización, y la mejor opción es retratar todos los recuerdos que queramos plasmar. Por ejemplo, a mi me han dicho y tengo fe de ello, que mi padre ha tenido más de 50 coches en su vida. No lo dudo, pero me encantaría que hubiera fotos de ellos, porque de muchos hace tantos años que no se ven por las calles, y sería un buen documento gráfico para hacerme una idea de quién era mi padre cuando yo llegué. Igual la casa. He vivido en dos casas, y por suerte fui mayor cuando nos mudamos, así que recuerdo la anterior perfectamente, pero a veces me arrepiento de nunca haberle sacado fotos para el recuerdo. Durante este año queremos hacer obras en la nuestra, así que ya he grabado un vídeo donde enseño cómo es la casa, quien duerme dónde, que hay en cada sitio…porque se que en el futuro es posible que mi hijo no recuerde esos detalles, y me gustaría que supiera que la casa que estará viendo en unos años antes era diferente.

En definitiva, para mi un buen regalo para un niño o bebé, es tener en cuenta que todo lo que le rodea ahora mismo y hasta dentro de unos años, dejará de recordarlo. Es por eso que creo fundamental crearle recuerdos positivos de cómo era el mundo cuando llegó, cómo era la familia, cómo descubrieron el embarazo, cómo se dio todo, cómo y cuando llegó, qué hacían cuando surgió el parto, cómo fueron sus primeros días, cuándo y cómo arrancó a caminar… Todos esos detalles que creo que, si yo misma los tuviera ahora, tendría un concepto mucho más positivo de mi infancia del que ya tengo.

Si quieres hacer este tipo de recuerdos para tus hijos y no tienes muy claro lo que quieres recoger, hay quien ya lo ha pensado por ti. En Myretrobox.com tienes el pack completo para ir rellenándolo con todo aquello que quieres plasmar para dárselo a tu hijo en el futuro: el contexto social del país cuando llegó, un libro de firmas a rellenar por los seres queridos, una libreta de recuerdos, álbum de fotos, noticias del día de su nacimiento, y mucho más. Lo mejor es que podrás ponerle un precinto para que tu hijo pueda abrirlo por primera vez dentro de muchos muchos años.

Sin duda, a mi me encantaría que lo hayan tenido todo muy callado y que un día de éstos me sorprendan con un regalo así, con cartas escritas para mi yo bebé, los sentimientos de la familia, imágenes y notas que me expliquen de primera mano cómo era el país cuando yo llegué. ¿A ti no?

¿Estás guardando algo para tus hijos el día de mañana? ¿Has recibido tú algún regalo de este tipo? Si le hicieras una cajita como esta a tus hijos, ¿qué pondrías dentro?

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