Resumen del blog: Marzo de 2016

¡Ha llegado y se ha ido mi mes favorito del año! No en vano es el mes en que mi vida cambió por completo hace tres años, y que me regaló lo más grande que tengo.

Ya en el resumen del mes pasado vaticinaba que mi vida está siendo una completa locura en estos tiempos en los que siento, necesito y deseo dar un giro a nuestras vidas, y cambiar todo aquello que no nos hace felices (vaya por delante el tema laboral). Es por eso que estoy tocando todas las teclas que puedo, y que me son accesibles por ahora. No puedo buscar trabajo como tal, porque ya saben que cuido día a día de mi Terremoto y no me puedo compaginar en nada con mi marido (en esta vieja entrada descubrirán porqué si no lo saben ya), pero sí estoy intentando mejorar en todo lo que puedo y hacer pequeñas cositas que me ayuden a seguir día a día.

El mes pasado te contaba que me empecé a preparar unas oposiciones, pero siendo realista y con todo el dolor de mi alma y la ilusión que ya me había hecho, rota, he tenido que dejarlo. ¿Por qué? Porque me enteré y apunté bastante tarde, a una semana de cerrar la fecha de inscripción a examen, y aunque lo intenté el contenido es denso y no es tan sencillo llegar a tiempo al examen que, dicho sea de paso, no tengo idea de cuándo va a ser. Es por eso que decidí aparcarlo para centrar mis esfuerzos en otra cosa, y retomarlo en el futuro cuando mi Terremoto entre al colegio, si veo que puedo.

Sin embargo sí que sigo yendo a clases de inglés para practicar con mi marido, me sigo preparando el examen de nivel (este lo hago cuando yo quiera, tengo varias fechas), y sigo preparándome para mejorar con el blog y todo lo que ofrezco tanto aquí como en las redes sociales. Además de continuar, por supuesto, con la distribución económica que tantos quebraderos de cabeza me trae, y con el mantenimiento de la casa y la crianza y cuidado de mi trasto. No es fácil, pero a fin de cuentas compensa siempre.

Este mes las cosas se han puesto intensas por momentos, pero también han arrojado rayos de luz entre tantas sombras, que no nos han venido nada mal para reavivar las esperanzas de un mundo mejor. Aunque a veces la situación se pone difícil, es cuando más aprendemos, y es el partido que le saco a todo esto. Hay una frase que adoro y que dice: “el agua rompe las piedras no por su fuerza, sino por su constancia” y ese es el resumen de mi vida. Pelear, luchar y seguir empujando día a día para llegar a un camino mejor, algo menos pedregoso que este y, si es posible, con menos zarza para no picarnos tanto, pero sabemos que llegará. Se trata de nunca perder las ganas de luchar.

En cuanto al blog, estoy muy contenta con los resultados que obtengo, con todo el cariño que recibo ya sea por aquí o por las redes, por cada artículo que me dicen que les gusta o que comparten, por cada palabra de aliento y por cada gesto de cariño que surge en la comunidad tan linda que se ha creado entre las madres blogueras. De verdad, no puedo estar más agradecida por tener lo que tengo y por avanzar a paso lento, pero seguro. Es por eso que quiero agradecerte también a ti por estar leyendo esto, así sean las primeras palabras mías que veas.

Este mes hemos tenido la colaboración usual con Boolino, desde donde hemos recibido un libro muy simpático: la historia de los Tres Cerditos en versión relieve, que le da un dinamismo interesante al cuento. Aunque no se ha convertido en un gran favorito, si que es una lectura común en nuestras noches.

Hablando de libros, también hice una reseña sobre el pack de libros MINIS que le compré a mi peque para Navidad, y que son una auténtica monería. Él está encantado, yo también, y sigue siendo lectura habitual en nuestras noches de cuentos. Es por eso que quise ayudar a dar a conocer este proyecto para quien no lo conozca aún, porque no tiene desperdicio alguno.

Como decía al principio, mi pequeño gran Terremoto cumplió 3 años a principios de mes, cosa que celebramos de forma sencilla compartiendo con los cuatro abuelos una tarta de tres chocolates sin azúcar maravillosa. La hice sin azúcar porque mi madre está teniendo problemas con la suya, que de repente se le dispara o se le baja, pero estaba increíblemente buena. Sin ánimo de dar envidia, por aquí te dejo una foto 😉 Además de sus regalos físicos le hice una carta que compartí aquí, y que guardo como oro en paño para dársela en el futuro.

PicsArt_04-04-01.00.19

Este mes está siendo toda una experiencia para nosotros, porque nuestro hijo está más gracioso y curioso que nunca. Es por eso que nos regala expresiones y comentarios que nos deja locos, sobre todo algunos que tienen que ver con su amigo invisible, con quien tengo una relación de amor-odio interesante.

Ha sido también en este mes que nos hemos planteado dos cosas importantes para nuestro hijo. En primer lugar, está próximo a entrar al colegio por primera vez, y le hemos dado muchas vueltas al centro donde queremos que estudie. Tras varias llamadas decidí hacer un post al respecto sobre qué es lo importante para nosotros a la hora de elegir colegio.

Y la otra cosa fue el pediatra. Tras una mala experiencia con su pediatra en la revisión de los 3 años hemos decidido que ya bastaba y hemos optado por buscarnos otro que aún no hemos podido conocer, pero que nos aseguran ser muy diferente. Y es que nosotros le damos mucha importancia a tener un buen pediatra de confianza.

Además, esta etapa tan bonita que estamos atravesando nos trae muchísimas reflexiones ante nuestros planteamientos de cómo mejorar y cómo hacer bien las cosas. Es por eso que el post “la felicidad está en los niñoshabla precisamente de eso, de lo mucho que nuestros peques tienen que enseñarnos y de lo importante que es valorar el mundo que nos rodea y el entorno que les ofrecemos, sobre todo nuestras imposiciones como adultos y nuestras normas, a veces absurdas, que tanto les cortan las alas sin que nos demos cuenta.

Por último, pero no menos importante, este mes también hablamos de comida. Por un lado les compartí una receta a la que le tengo un gran cariño porque la aprendí de mi abuela, y que siempre me saca de un apuro cuando la necesito. Es una sopa casera, increíblemente buena que no pasa desapercibida.

Y por otro lado, sentí que ya era la hora, un año y algo después, de contarles sobre nuestra decisión de ser vegetarianos, dando nuestros motivos y razones de porqué decidimos dejar de consumir carne y porque yo, por decisión propia, dejé de beber leche de vaca (a lo que mi familia se ha sumado). Es un post que quizás no todo el mundo entienda o valore, pero que tenía la necesidad de publicar.


Si no quieres perderte ninguna de las publicaciones del blog puedes suscribirte poniendo tu email en la cajita que encuentras casi al final de la página (encima de la franja negra).

Para cualquier cosa que me quieras contar más en privado, tienes el email del blog: madremaya.contacto@gmail.com

por las redes sociales me encuentras como Madre Maya (excepto la página de Facebook que es Madre Maya – blog). Aún así tanto en la parte baja de la página como en la barra lateral derecha de cada post encuentras todos los enlaces. En instagram estoy haciendo el #Proyecto366, subiendo una foto diaria durante todo este año 2016. Las encuentras todas bajo el hashtag #madremaya366, así que si quieres cotillear, ahí nos vemos.

¡Hasta la próxima! 😀

Anuncios