Nuestra (no) conciliación laboral y familiar

DECLARACIÓN DE INTENCIONES. Antes de empezar el tema quiero dejar patente que este post no es una queja, ni un reclamo, ni un llanto por escrito. En este artículo quiero dar nuestra visión de la conciliación y cómo se nos plantea en nuestro caso en particular. Tenemos una situación un tanto especial que no nos gusta para nada, pero por como están las cosas en el país no podemos tirarnos a la piscina y buscar otra cosa, porque puede que la piscina esté vacía y quizás te quedas sin chapuzón y con un buen golpe. Por eso, no quiero que este post se entienda como una queja, sino como lo que es, la puesta en claro de nuestra situación porque me han preguntado mucho por nuestra conciliación y por la situación que tenemos en casa. Así que hoy, queda por escrito.


Conciliación laboral

Si para hablar de mi casa utilizo las palabras Villa Conciliación Imposible, creo que queda más o menos claro el camino que va a tomar este post. Y es que, como en muchos otros hogares, la conciliación en esta casa es un mito. Creo que, para que todo quede claro y meternos en situación, hay que mencionar las condiciones laborales con las que contamos en esta familia, y cómo son nuestros días.

Quien me sigue de hace tiempo ya sabe que MaridoBello trabaja y yo me quedo en casa con nuestro hijo. Somos de los que creemos que los niños, cuando son pequeños, tienen que estar con sus padres, y ya cuando lleguemos al final del post, podrán comprobar que es la mejor decisión, ya que, mi Terremoto casi no ve a su padre.

Como hay mucha información que dar, iremos por partes:

** ¿En qué trabaja? **

En hostelería, en un sector relacionado con tener todo a punto para que los demás puedan disfrutar de tiempo libre en hoteles y apartamentos.

** ¿Cuántos días trabaja? ¿Cuándo libra? **

Mi marido trabaja 6 días a la semana, sólo libra los miércoles. Y esta premisa es fija para siempre. El disfrute y la obligación familiar se reduce muchísimo, porque tratamos de embutirlo todo en un sólo día para exprimirlo, pero no nos da para todo.

No hay fines de semana libres, no hay días festivos y no hay siquiera Navidad, Fin de Año ni Día de Reyes. Si no cae en miércoles, toca trabajar. De hecho, este es el primer año que padre e hijo pasarán juntos el Día de Reyes, y yo estoy que no quepo en mi de gozo.

Es por esto que por lo general no asistimos a celebraciones familiares, o voy yo sola con el peque. Papá siempre está trabajando.

** ¿Qué horario tiene? **

Lo que más nos afecta de todo es que no tiene horario fijo, aunque siempre trabaja de tarde menos los lunes. Hay épocas en que se “normaliza” un horario y se mantiene por unas semanas, pero nunca podemos decir “trabaja de tal hora a tal hora”. De hecho, casi cada día le dicen a qué hora tiene que entrar al día siguiente, con lo que la planificación familiar y el disfrute se reducen mucho más.

Además, no tiene horario de salida, es decir, que sale cuando se acabe el trabajo. Por tanto, hay días que hace 8 horas, días que hace 11 y días que hace 6-7 horas (muy pocos, por lo general siempre hace horas extras).

Es por ambas cosas (no saber cuándo entra ni cuándo sale) que cuando podemos ir a algún evento familiar y en la noche de Navidad y de Fin de Año, siempre somos los últimos en llegar.

** ¿Qué pasa con las horas extra? **

No las cobra, directamente. Llevamos cuatro años en este trabajo, y al principio sí las cobraba. Le pagaban cuando les daba la real gana cuando podían, y muchas veces traía más de 200 € en horas a casa que oye, aunque sería mejor en días libres, ese dinero ayudaba mucho.

Ahora, en vez de pagarlas, las dan en días libres cuando les sale del higo cuando pueden, con lo cual a veces nos dan unos días seguidos para que no te quejes y des las gracias para irse quitando horas de encima, y otras veces lo empatan con las vacaciones (nunca ha sido nuestro caso).

** ¿Y con las vacaciones? **

Tiene un mes de vacaciones al año pero, como se imaginarán, nunca sabemos cuándo va a ser. Es muy habitual, de hecho es así, que mi marido llegue a casa un jueves por ejemplo, y me diga “hoy me dijeron que el lunes salimos de vacaciones”. Con esta gran anticipación, como es lógico, no es fácil encontrar ofertas para hacer ningún viaje, ni mucho menos puedes hacer nada si no llevas todo el año ahorrando.

Además de eso, nos dan las vacaciones en la época en que a ellos les cuadra, este año por ejemplo fue entre mayo-junio, con lo que no coincidimos con la gente en playas ni coincidirá, casi seguro, con las vacaciones de nuestro hijo cuando empiece al colegio. Con lo cual, aunque tenemos vacaciones, solemos vivir en un mundo paralelo e ir a las playas cuando aún nadie ha empezado a ir y cuando aún el sol no calienta mucho el agua 🙂 .

** ¿Cuánto cobra? **

He aquí el tema. Mucha gente me dice, “por lo menos da gracias de que tienes un sueldo”. Si fuera un sueldazo, bueno, en algo compensaría, aunque preferimos tener a papá más tiempo con nosotros, por supuesto, pero tampoco es así.

Cobramos 860 € al mes. Sin paga de verano. Sin paga de invierno. Sin sobresueldos, posibilidades de aumento, ni florituras de ningún tipo. Es lo que hay, así que da las gracias. De hecho, nos han bajado el sueldo, progresivamente, en estos cuatro años. Empezamos cobrando 1090 €, pero “es que el gobierno dice…”, “es que hay reducción de no se que…” ya vamos por 230 € menos. Así que esto es a la baja, a la alza nunca.

** Algunos “detallitos” extras que merecen ser contados **

Hechos como que nadie puede librar un domingo, sólo los familiares directos de los dueños, fastidian mucho.

Hechos como que nadie puede librar un festivo o un día de Navidad o Fin de año, pero sí los familiares de los dueños.

-Cosas que nos han pasado a nosotros…

Situaciones como que tal día a las 11 tienes un bautizo, pero desde dos semanas antes estás hablándolo para que te den el día libre porque tienes un chorro de horas extras acumuladas. Al final, llega el día y te vas a trabajar a las 9 de la mañana sin tener idea de si, al menos, te van a dejar salir unas horas para poder ir. Evidentemente, no fuimos. (En ese momento no era fijo)

Situaciones como que avisas de que vas a tener un hijo que nace en unos meses y que piensas coger la baja por paternidad porque ES TU DERECHO (18 días). No sólo intentan convencerte de que no es necesario porque los niños se crían igual y que ellos son padres también y nunca han cogido la baja, y no por ello son menos padres… sino que además te sacan una carpeta gigante de currículums (¿se dice así?) de otras personas para que te lo pienses y veas cuántos hay deseando coger tu puesto. Por supuesto, mi marido cogió la baja y no pasó nada, pero la amenaza está ahí. (En ese momento no era fijo)

Situaciones como que tienes de vacaciones hasta tal día, pero una semana antes te dicen que tienes que empezar pasado mañana, con lo que si tienes un viaje programado o lo mejor, ya pago, te fastidian el plan. Te aseguran que ya te darán esos días en cuanto puedan, pero no llegan. (En ese momento no era fijo)

-Cosas que le han pasado a otros compañeros…

Situaciones como que tal día bautizas a tu hijo, y en lugar de darte el día libre porque te pertenece por ley, o al menos por las horas extras que tienes, te cambian tu día libre fijo de la semana por el sábado del bautizo. Eso se traduce en que tu mujer, con otro niño más, tiene que organizarlo todo sola por que tú, a las justas, llegas a la iglesia.

Como eres una pieza “clave” en la empresa, te llaman a las 8 de la mañana de tu día libre para reclamarte que no has avisado de algo a los jefes, un “algo” que no es tu labor y que los jefes pueden comprobar desde el ordenador de sus casas o desde su propio móvil.

Que te aseguren que te van a pagar todas las horas extras que hagas cuando te contratan, y tu lo aceptas ilusionado porque eres de otro país y necesitas enviar dinero a tu familia, y cuando acumulas un dineral en horas (casi 1000 €) te digan que eso no va a ser posible porque no hay dinero (cuando no dejan de coger nuevos negocios ni de comprar maquinaria nueva) y al mes siguiente te mandan al paro.

** ¿Cómo lo vivimos?

Antes que nada quiero aclarar que sabemos que somos afortunados por tener trabajo, aunque sea tan mierdoso como este. Pero la tranquilidad de que todos los meses nos entra dinero es muy grande, porque tras muchas situaciones injustas, al menos, ya tiene contrato fijo. Por tanto, aunque no es el trabajo ideal ni lo que queremos, parece que aquí nos quedaremos un tiempo más porque sabemos que cobraremos cada mes. Cuando las cosas mejoren, mejoraremos nosotros.

No nos gusta a ninguno de los dos, y mi marido está harto del tema, pero visto lo visto, esta vez se cumple eso de que “más vale malo conocido que bueno por conocer”, porque no sabemos qué pasaría en caso de cambio, con un niño en el mundo y letras que pagar…

Como creemos que lo mejor es que nuestro hijo crezca, al menos, con uno de nosotros, nos hemos mantenido en este trabajo. Y pensarás, “pues sarna con gusto no pica”. Si pica, y mucho, pero por un lado, con la situación laboral que hay ahora mismo en España, con una familia a cuestas y un paro de risas, tirarse a la piscina y buscar otra cosa que no sabes cómo va a resultar es una locura. Y en mi caso, no puedo buscar nada que nos de un plus porque coordinarme con mi marido es imposible.

Por tanto, nos toca hacer malabares con un sólo sueldo, al menos hasta que nuestro hijo entre al colegio o las cosas cambien un poco en el plano laboral para tener un poco de margen y buscar algo.

Mi hijo y yo pasamos prácticamente el día solos, porque encima papá trabaja de tarde, así que nos toca hacer cosas juntos casi siempre sin él. Y cuando está, exprimimos el día al máximo. Así que poco a poco lo vamos llevando y nos adaptamos a la situación como podemos, aunque no es fácil porque cambia casi cada día.

¿Cómo es la conciliación laboral en tu caso? ¿Puedes coordinar trabajo y familia o te es imposible como a nosotros?

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