24 meses

El viernes pasado, el Rey de la casa cumplió dos añitos, y nosotros, dos años como padres. No pudimos hacer nada especial, porque papá trabajó y hacía frío para salir, pero aún así pasamos una tarde muy bonita los dos juntos.

Le regalamos un nuevo set de animales, esta vez de la selva y, como se veía venir, ha sido un exitazo. Cada día al levantarse va a buscarlos y jugamos con todos a cada rato.

Mi pequeño hombrecito crece ante mis ojos, cada día más mayor, más desenvuelto, más pizpireta… Esta etapa, pese a sus puntos ásperos, me encanta. Les cuento sus avances…

PERSONALIDAD, CARÁCTER, SOCIABILIDAD

Su personalidad se está formando, se nota, es más selectivo con las personas y sigue sin conquistarle la idea de que un extraño le hable porque sí.

Es risueño, abierto, alegre, de carácter fuerte y con las cosas claras. Eso no ha cambiado, mejora con el tiempo.  Ya es más fácil explicarle ciertas cosas, y es él quien, indirectamente lo pide. Pregunta qué vamos a hacer, porqué, quiere ser partícipe de todo lo que pasa y colaborar en todo lo que puede. Es una delicia compartir tiempo con él.

A grandes rasgos y de forma objetiva, es un niño cariñoso, amable para compartir sus cosas, atento, al que le gusta hacer compañía y pasar rato con la gente, le gusta compartir sus ideas y aprender, y siempre está disponible para descubrir algo nuevo y enseñarlo.

HABLA

Tiene mucho palabrerío, pero es realista. Si no sabe qué es algo lo pregunta, lo repite mil veces hasta que le sale, o su versión se aproxima. Quiere aprender, pero quiere aprender bien. Se pasa el día preguntándome cosas, “¿qué hace la vaca, mami? ¿porqué?” Ya no le vale una respuesta cualquiera, quiere saber porqué esa respuesta y no otra.

Ya construye mejores frases y más completas, como por ejemplo “abu, mami no quere casé (café)”, “Micky quere teso (pienso)”, “Ate (Dante) quere comé adó (arroz)”, “mami pome cá a telle” (mami ponme Cars en la tele). Y se pueden tener conversaciones sencillas con él:

-¿Ese que é mami? (¿eso que es mami?)

-Una fuente

-¿Fete que hace? (la fuente, ¿qué hace?)

-Echa agua, ¿ves cómo sale agua de allí?

-Si. ¿Poooooquee mami?

-Es para decorar, para que la plaza sea más bonita

-Ah. -seco y cortante-

El mes pasado empezó con el “¿pooooque?” (porqué) y “¿ahora casemo?” (ahora qué hacemos), y con ellos se defiende muy bien para comprender las cosas. Ya entiende muchas más cosas que antes porque aprende a relacionar conceptos. Por ejemplo, cuando les llevo a casa de mis padres para irme a clase, según se sube al coche ya sabe a dónde vamos, y al llegar, como mi padre siempre viene a buscarle al coche (emoción abuelil extrema que le hace olvidarse de que su hija también llegó en el coche…), nada más aparcar me pregunta siempre “mami, ¿none ta abu?” (¿dónde está abu?). O como cuando me dice, dos segundos antes, que en la película de Cars va a pasar algo.

Demuestra que empieza a recordar más cosas y detalles, porque sabe exactamente en qué lugar de la calle fue que un perro ladró y él se asustó, y al llegar me lo dice “mami, peito sutó a Ate” (el perrito asustó a Dante), ayer domingo fuimos al mismo sitio que el anterior con mis padres y él recordó en qué piedra exacta se sentó con su abu y con Micky, y la llevó de la mano “mamo abu a pella” (vamos abu a la piedra), y así, cada rato algo nuevo.

HABILIDADES Y DESTREZAS

De esto hablo poco porque las destrezas que ahora pretende conseguir no son sencillas, y llevan progreso, pero más o menos, a sus dos años, esto es lo que sabe hacer:

-Comunicarse, hablar, expresar todo (TODO) lo que pasa por su mente y a su manera, pedir lo que necesita, decir si algo le molesta o si se dio un golpe, preguntar lo que le interesa saber.

-Enjabonarse y echarse agua por encima a su manera, aunque prefiere que se lo hagas a intentarlo él.

-Recoger sus juguetes, reconocer dónde va cada uno y organizar las cosas en su habitación a su gusto.

-Lavarse los dientes, no me suele dejar que se los repase, así que intento que aprenda a hacerlo lo mejor posible para no hacer de ello un drama.

-Vestirse. Se sabe poner los zapatos y calcetines desde hace unos meses, aunque últimamente está en modo cómodo y prefiere que se lo hagas todo. Sabe ponerse la camiseta y el pantalón aunque necesita ayuda. Por lo general, yo le meto la camiseta por la cabeza y, mientras la sujeta, él mete los brazos, y le pongo cada pierna en una pata del pantalón y él se lo sube.

-Desvestirse. Quitarse los calcetines no es un problema, los zapatos, pantalón y camiseta llevan más trabajo, y estamos en ello. Se baja el pantalón, pero no sabe cómo hacer para sacarlo por los pies, si le ayudo a sacar los brazos de la camiseta él se la saca por la cabeza…

-Comer sólo. Esto es algo que va mejorando poco a poco, pero ya bebe sin problemas con el vaso y raramente se mancha (lleva sin babero desde los 6 meses), come con tenedor y cuchara aunque si algo se resiste siempre está la mano, y en este aspecto mejora, como por ejemplo, al cargar cosas pequeñas en la cuchara, como el arroz.

-Jugar sólo. Aunque no sea una destreza como tal, si es un avance. Ya pasa bastante rato entretenido sólo, le gusta ver películas y ya las ve completas si le interesa, si se aburre se va a otra cosa, y es más independiente en este terreno. Ya cuando está aburrido es cuando viene a buscarme para hacer algo nuevo, pero por lo general, se maneja sólo bastante bien. Muy al contrario de lo que dicen por ahí, no se niega a jugar con nosotros, sí tuvo unos meses en que no quería que tocáramos nada, pero ya no sólo nos deja jugar, sino que nos llama para que juguemos con él.

-Ayudar en casa. Me ayuda a poner la lavadora metiendo dentro todo lo que le doy, tira cosas a la basura, trae los cojines cuando hacemos la cama y ayuda a deshacerla por la noche, me trae algo sencillo cuando se lo pido (por ejemplo un rollo de papel higiénico) y algo más complejo (una toallita, para lo que tiene que ir al cajón, sacar el paquete, sacar la toallita, cerrar el paquete y cerrar el cajón), ayuda a colocar la compra (es el encargado de colocar los botes de leche y el papel higiénico, y ayuda a vaciar las bolsas, previa retirada de todo lo de cristal).

-Motricidad fina. Ha mejorado mucho jugando con pinzas de la ropa y empieza a verle atractivo a eso de pintar en una hoja con un bolígrafo. Está empezando a jugar mucho a alinear juguetes, a veces sin orden, a veces ordenados. Juega a construir torres y “casas” con sus bloques de madera y mucha precisión.

-Motricidad gruesa. Corre sin ningún problema, salta, combina carrera con salto (corre directo a un escalón y sin parar lo salta para subir encima), patea un balón aunque no es algo que le llame la atención.

Cosas que NO HACE.

-No duerme sólo.

-No ha dejado el pañal.

-No cede a la primera (ni a la quinta) y tampoco porque sí, hay que convecerle de las ventajas y los beneficios que obtendrá si se deja bañar, por ejemplo.

-No tiene interés en aprender los números, las letras, los colores…

-No le gustan mucho los libros.

Aún así, todas estas cosas las iremos superando poco a poco, no tenemos ningún tipo de prisa.

MANÍAS

Ha empezado a desarrollar ciertas manías o acciones que repite cuando se da aquello que lo motiva. Por ejemplo, tiene obsesión por mis pies. Cuando se acuerda, si tengo zapatillas y calcetines me los quita, o me pide que me los quite, y me besa los pies. Ahora que ya hace más calor y uso zapatillas de playa al estar en casa, cuando repara en ellos viene corriendo a abrazarlos y besarlos, y siempre que me preparo para salir tengo que esperar a que me suelte los pies para poder ponerme los zapatos. Incluso si los tengo tapados con una manta me pregunta dónde están mis pies, y cuando los saco para que los vea sonríe como si viera un pollo ahumado. A su padre no se lo hace, ni con los suyos propios tiene tanto apego… O.O

Morderse los dedos. Cuando se aburre, o está viendo una película, le da por mordisquearse la punta de los dedos con los dientes delanteros. Muchas veces sigue y cuando me doy cuenta tiene el puño metido en la boca, o casi, y pensaba que sería por las muelas, pero he visto que es algo que le relaja, y le sirve de relleno mientras se entretiene viendo la tele.

Además de frases  hechas que suelta sin ton ni son, sin venir a cuento o para cambiar de tema si algo no le interesa. Ejemplos: “sinoaca ta molli de abu” (señora vaca está en el movil de abu), un vídeo que mi madre le pone. A lo mejor le dijo “nene, vamos a bañarte”, y mientras juega me suelta: “no, sinoaca  ta molli de abu” O.O Otra: “Papá puso shoshe e abu abafo co toby” (Papá puso el coche de abu abajo con Toby) no se le quita de la boca desde que vio a su padre cambiar el coche de su abuelo de sitio en la finca, y se lo dice a todo el mundo cuando tiene ocasión. Otra más: “e baco e abu ta oto, i que elalo” (el barco de abu está roto y hay que arreglarlo), le preguntó a mi padre de quien era un barco que vio en un muelle, y le dijo que era el barco de abu y que estaba roto y había que arreglarlo. Tal cual no se le olvida una sola palabra y la suelta casi sin pensar ni pestañear.

SUEÑO, ALIMENTACIÓN

En esto no hay muchos cambios. Sigue durmiéndose con nosotros y luego le pasamos a su cama, que está pegada a la nuestra, más que nada, por espacio y descanso del personal. Pero él vuelve a media noche a recuperar el terreno perdido, y más, se estira como una estrella de mar y consigue vencer la batalla.

¿Resultado? Niño ocupando media cama y roncando, y padres de lado, abrazados para no caerse, en la otra mitad. Al día siguiente el niño está fresco como una flor y los padres como hubieran recibido los mismos palos que la piñata de un cumpleaños. Pero no nos quejamos, aguantamos el chaparrón con tal de que él se duerma sin llantos y feliz.

Tiene papitis, y las noches son para papá, así que la estampa que me encuentro de los dos abrazados al abrir los ojos merece la noche que pasamos.

En cuanto a la comida, no se queja de nada, todo lo prueba aunque luego sólo lo mordisquee y lo escupa, pero no dice que no. No me arriesgo a hablar de favoritos, porque todo le gusta, pero si es cierto que ciertas cositas como el arroz salteado con verduras, las croquetas de atún, las papas, el pescado y los rollitos de verduras le pirran. A la abuela se le cae la baba viendo “el buen rejo” que tiene el niño. Ya que conmigo sufrió tanto la pobre para que probara algo…he tenido que compensarla con un nieto que no le hace ascos a nada jaja.

FÍSICO

En cuanto al físico cada vez se parece más a papá. Le digo que es su minitú. No engorda un sólo gramo pese a estar todo el día comiendo. La verdad no llevo el cálculo, con ver su vitalidad me vale, pero apuesto a que lo que debería engordar lo suma de altura. Está alto, como un niño de 3 años me han dicho por la calle, pero no se cuánto pesa ni cuanto mide. Esta semana actualizo, que tenemos pediatra el miércoles.

Eso sí, en estos días me ocurrió algo muy raro, y es como si se hubiera levantado de la siesta con más cara de mayor. Le veía diferente, con más cara de niño. No se si sean cosas mías, pero se nota mucho la diferencia, y aunque nunca fue un niño de pliegues ni muslos gorditos, si es cierto que tenía cachetes y barriguita de bebé, y todo eso ha desaparecido para dejar una cara más finita y un minicuerpo de pura fibra y músculo. Qué envidia me da…

En resumen, este es mi peque al cumplir sus dos añitos. El próximo mes veremos qué nuevas aventuras nos trae esta etapa…

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