Guerras de lactancia

Anoche pude imaginar por mi misma la persecución y el estigma que sufren muchas madres por elegir la lactancia materna para sus hijos.

Mi madre me contó el caso de mi tía, a la que hace 29 años mi abuela le gritó que lo de ella era ya tontería, porque el niño no hacía sino llorar, que solo estaba comiendo ya “cuajo” (tenia 6 meses) y que le diera un buen biberón de leche. Dice que mandó a buscar fórmula y le preparó un biberón de leche y gofio, y “tenías que ver como sudaba ese niño de gusto, el pobre tenía hambre porque la madre no lo estaba alimentando”.

Pues posiblemente no lo estuviera alimentando si, porque le habrían dicho “ponlo al pecho cada x horas durante x minutos”, y es evidente que el niño lloraba de hambre, porque tenían que haberle dejado elegir cuánto quería comer. Que no somos robots…

Mucho no se de esta historia más que eso, pero si a la chica con la que compartí habitación cuando nació mi hijo (marzo de 2013), le dijeron “cada 3h 10min”, me imagino que hace 29 años no sería muy distinto.

Que vergüenza!..si ni yo lo cumplía con mi hijo, y yo sí sabía cuánto comía.. Los médicos a veces meten la cuchara en una sopa que no es suya más de la cuenta…

Los que me leen y me siguen saben que yo siempre di fórmula a mi hijo por elección mía, no porque no pudiera darle lactancia materna, simplemente porque no quise. Y eso no significa que no sepa y reconozca que es el mejor alimento, y que la fórmula por más que digan e intenten nunca se va a parecer ni de lejos a la leche materna, porque ese es el alimento que nuestra naturaleza mamífera fabrica para asegurar la supervivencia de la especie. Punto.

Pero yo elegí fórmula porque la lactancia materna no es para mí, porque no tengo paciencia, porque tengo muchos dolores de espalda constantes, y por ello se que no iba a estar feliz con esa opción. Y de nada me sirve lo mejor si no estoy feliz con ello, porque mi hijo tampoco lo iba a estar. Pero eso no quita para que yo hable de lactancia materna cuando me preguntan por “la mejor leche que le puedo comprar a mi hijo” pidiéndome recomendación de alguna marca porque di formula.

Yo lo hice porque estoy en mi derecho de elegir cómo cuidar de mi hijo, y no pido, exijo que se me respete por ello, así como se debe respetar que una madre le de lactancia materna a su hijo hasta que ella y su hijo decidan, y donde decidan.

Porque debe quedar clara una cosa: la sociedad se queja de una madre que se saca la teta en público, no perdona, es una madre que antepone la salud de su hijo a la vergüenza que quizás está sintiendo al hacerlo en público, es una madre a la que le importa más que su hijo no pase necesidad por esperar para comer mas que lo que tu puedas estar pensando porque ella está alimentando a su hijo (que no sacándose una teta) donde y cuando su hijo lo necesita.

Digo yo que ya vale de tanta persecución de tanto pediatra y tanto experto hablando de cosas que no le incumben. Dejen a la naturaleza seguir su curso. Y ya no digo ni siquiera que la OMS recomienda esto y lo otro, sino que si quieres dar lactancia materna no lo hagas porque la OMS dice, sino por lo que tu corazón dice, y por el tiempo que te diga tu corazón.

Sea lactancia materna o fórmula, elige con motivo, razona, pregunta, infórmate, busca pros y contras, y decide. Y una vez decidas, sigue adelante sin mirar atrás y sin que importe lo que piensen los demás.

De una madre (no “de una madre de fórmula”) a otra madre.

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