21 meses

Cada mes que pasa el cambio es grande. Pensé que para los 21 no tendría mucho que contar, porque publiqué el post de los 20 casi al cumplir 21 meses, pero me equivocaba, aquí siempre hay algo que contar.

Lo primero de todo es que ha habido un cambio abismal en esta casa, que nos ha traído paz y algo mas de tranquilidad, que necesitábamos a gritos. Una toma de consciencia y un cambio de mentalidad por mi parte me han ayudado a ver las cosas diferentes, a enfrentarme diferente a las situaciones y conflictos en casa, y sobre todo a respirar hondo 30 veces antes de actuar. Pero eso, si quieren, se los cuento en otro post.

La idea es que siento que ahora todo va mejor, funciona mejor y estamos mas tranquilos en casa. Por supuesto no todo es eterno y tenemos bastantes momentos tensos, pero mucho menos que antes.

Así que, con estos aires renovados, les traigo nuestros avances al haber cumplido los 21 meses.

** PERSONALIDAD, CARÁCTER **
Esta semana he escuchado hablar de que los niños tozudos no son un castigo sino una bendición, y ese es mi lema en el día a día. No es que pensara que mi hijo es un castigo, ni loca vamos, pero si que pensar así me ayuda a sobrellevar todo mejor. Tiene carácter fuerte y chocamos mucho, pero cuando me cuesta asimilarlo me repito a mi misma que es una bendición que sea así, porque tiene las cosas claras y seguro que va a llegar lejos en la vida con ese carácter, ese ímpetu y esas ganas de sobresalir ante todo. Y con eso me quedo, así se ve todo mejor.

Se enfada, da a entender que no está de acuerdo con tu decisión, echa “pulsos” a ver quién gana muy seguido, pero aunque en el momento clave agota, he aprendido a ver que está formando su carácter y su personalidad, y que es bueno que se cuestione las cosas, que no ceda porque sí y que alce su voz para ser escuchado.

Lo que más me gusta de él es que busca superarse en todo, y ya intenta hablar con los extraños de verdad y aunque se asusta si por ejemplo se ve “solo” delante de un extraño en una tienda y me llama, estando en compañía de mamá se suelta. Ya responde algo, lo que le parezca, cuando la chica de la frutería le pregunta algo, saluda a todo el que ve por la calle consiguiendo que las abuelitas sonrían con su desparpajo y hasta quiso acercarse a Papá Noel cuando lo vio en un centro comercial. De lejos, eso sí, pero le llamaba la atención la campanita y ese hombre tan de rojo, y quería ver qué hacía allí.

HABLA **
Intentar mantener una conversación con él es una delicia. Por fin está llegando esa época que yo necesitaba, en la que ya se le puede explicar algo y se queda medio tranquilo, a la par que se hace entender sin problemas y se maneja con su idioma.

Cada día incorpora nuevas palabras a este diccionario nuestro tan peculiar y tan pegadizo. Ya no se decir qué corresponde a qué mes, pero intentaré más o menos hacer un resumen.

Se sabe la marca y modelo de mi coche, en su idioma, y del de papá te dice que es un “sicó” (furgón). Además sabe que los dos son “baco” (blancos) y que las guaguas son amarillas (las municipales), y te dice “a baba aiilla”.

Su pasatiempo favorito, y que intentamos restringir mucho porque empezamos a caer en vicio, es ver vídeos en el móvil. Sabe qué videos quiere y cuando se cansa de uno te lo hace saber para que se lo cambies. Te dice “molli mama si?” como preguntando si puede coger el móvil de mamá. Sus videos: “papú” (Peppa Pig), “tatá naaaana” (Cantajuegos), “ayató” (Bailando, de Enrique Iglesias), “teri o” (para decir estereo, por la canción “Better in stereo” de una serie de Disney Channel), “siiiiinooooora aca” (Señora vaca, de las canciones de la granja que hay en Youtube) o “oshito” (un vídeo de Navidad de ositos que me mandaron).

Perfecciona algunas palabras y ya tiene tres que dice perfectas: la primera, por supuesto, “caballo” (el mes pasado decía “cabuallo”), “Paco” (un amigo de mi padre que solía ver cuando se quedaba con mi madre y al que llamaba “Papo”), y “zapato” (hace un mes decía “zapapo”).

Añade nuevos verbos y expresiones “mamá ta alla” (mamá no te vayas), cuando vamos por la calle con papá y yo me adelanto para abrir el coche, por ejemplo; “ucá a kiki” (a buscar a Micky)  ahora que ve mil juguetes en tiendas y no quiere irse le decimos que vamos a buscar a Micky (el perro) que está en casa; “añase” (bañarse); “atise” (vestirse); “comé” (comer), “nina” (mira, para enseñarte algo) y alguno más habrá..

Con esto de la Navidad ya sabe quien es “papá ee” (Papá Noel), que va a traernos “aalo” (regalos), que tiene “eno” (renos, aunque dice que son cabras), y que también decoramos con “abbo yiá” (Árbol de Navidad).

Seguro que se me quedan muchas cosas, pero no es plan de dar la chapa. Lo que si me interesa es resaltar que sabe mantener una mínima conversación, por supuesto, de las cosas de las que tiene noción. Por ejemplo, le preguntas donde está papá y te dice que está en el trabajo; que donde vive abu y te dice; habla con los abuelos por teléfono en su idioma y les dice qué comió, que vio a Papá Noel y un Árbol de Navidad (con ayuda claro); y por su cuenta le va contando a mi madre lo que va viendo en la tele, sobre todo ahora en estas fechas que salen muchos juguetes “nina abu oshito” (mira abu un osito), “nina abu soshe ca” (mira abu el coche de Cars), “nina abu nina a caballo” (mira abu una niña con caballo, la Barbie normalmente)…

Es decir, que busca explicarse, te cuenta cada cosa que ve buscando tu implicación en la conversación, te pregunta lo que no conoce, te explica lo que hace el perro…

CONTROL DE ESFÍNTERES
No hay cambios a la vista, ni mucho menos, pero hemos empezado a trazar un camino en este terreno. No pienso hacer nada hasta que él lo pida, eso por supuesto, pero he introducido una rutina. Ya que le llama la atención todo lo relacionado con el WC (la cisterna, los rollos de papel, la tapa y el aro, el agua correr..) he decidido que, de cara al futuro, cada vez que yo use el WC nos vamos a despedir de todo antes de tirar la cisterna. Así vamos interiorizando la idea de que eso se va y que no hay problema, para cuando nos pueda hacer falta.

Además, ya dice que está haciendo caca con seguridad. Hasta ahora le preguntaba y me decía que no, pero ya me dice que sí. Y salta con los dos pies y hasta varias veces sin pararse, así que vamos cumpliendo puntos que, según los expertos, dicen que el momento está cerca.

Yo no tengo prisa, para nada, pero quiero estar preparada para cuando llegue el momento.

SUEÑO
En este nuestro hogar estamos de cambios. Hay una nueva norma, a las 8 todo el mundo en pie, y a las 23h toque de queda, a la cama todo el mundo.

Así estamos regulándonos mejor todos para aprovechar la mañana antes que papá se vaya a las 13h. A la 13.30h almorzamos y hacemos siesta hasta las 15.30h como mucho (él, yo limpio mientras), y luego merendamos y salimos por ahí a pasear y a la noche otro ratito cuando llega papá.

Sigue durmiendo con nosotros en la habitación, en su cama-cuna de niño mayor que les enseñé hace tiempo y no parece que quiera independizarse. De hecho ahora menos que nunca porque está empezando a tener miedo a la oscuridad y lo que le relaja es dormirse acurrucado con mamá en la cama, y ya dormido le pongo en la suya, a mi lado. No tenemos problemas de que así siga ni prisas por cambiar, él dirá cuándo quiere independizarse.

ALIMENTACIÓN
Le encanta la comida, de eso no hay duda, pero está aprendiendo a hacer ascos a algunas cosas y a seleccionar lo que quiere comer. No es que se niegue a comer algo porque si, sino que por ejemplo hoy no le apetece huevo y no se lo come, pero mañana sí. Así que intento variarle los platos y dejarlo pasar, no ponerle importancia y que coma lo que necesita.

Eso sí unos días tuvo la idea de no querer comer pero quiero galletas, entendió que no le iba a funcionar, porque si no come no hay postre, y lo olvidó.

Es decir, le dejo decidir un poco entre límites establecidos, pero cuando hay que decir no, es no. Y no es negociable.

DENTICIÓN
Tenemos un colmillo ya fuera y el otro un tercio fuera, mira que se han tomado tiempo para salir…

Hemos perdido el diente roto, que se cayó en dos trozos aunque no se quejó, y de uno ni se enteró (se lo tragó). Le queda un minitrozo que también terminará soltando, así que solo nos queda vigilar y esperar a que caiga.

Le encanta la idea de lavarse los dientes en familia y poco a poco aprende a manejarse mejor.

De resto, no hay más novedades en este terreno.

FÍSICO
Seguimos teniendo problemas con la cintura de los pantalones, porque crece hacia arriba y encoge de los lados.

Pesa alrededor de 12kg, pero no se de altura. Como referencia diré que la ropa de dos años le queda como un guante, y que el otro día, al lado de un niño que tiene un mes menos que él, le sacaba casi una cabeza.

No es muy preciso, pero para que se hagan una idea más o menos.

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Y bueno, creo que ya está. Seguro que se me queda algo en medio, pero quedará para los 22 meses.

A ver que nos deparan!!

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