#AZdelaMaternidad…con la B: “Bitácora”

Según la RAE, un cuaderno de bitácora es un “libro en que se apunta el rumbo, velocidad, maniobras y demás accidentes de la navegación”.

Siempre me ha gustado dejar constancia de los hitos de mi vida, recordar los momentos importantes y reflejar mis sentimientos en escritos, ya sean meras palabras o intentos de rima. En el viaje de mi vida, me parece fundamental tener un cuaderno de bitácora. Mi propia bitácora.

Antes de ser madre escribía sobre amor, sobre sentimientos e ilusiones propias de un corazón que justo empezaba a caminar por la senda de las emociones y, para no perder detalle, necesitaba dejar reseña.

Para ello tenía un cuaderno, que podía ser perfectamente mi cuaderno de bitácora adolescente, donde guardaba poesías y poemas, propios y ajenos. Más adelante, decidí adentrarme en el mundo de los blogs y, sin éxito, dar a conocer mis escritos. Acompañaba mis palabras con imágenes que encontraba y que reflejaban exactamente cómo me sentía cuando me sentaba a escribir. Ese blog aún sigue en la red, y aunque hace años que no lo uso, lo guardo con especial cariño. Forma parte de un pasado poco agradable, pero mío al fin y al cabo.

Hace unos años decidí abrir otro blog de reflexiones, de pensamientos de aquí y de allá, de frases e imágenes que me acompañaban día a día. Pocos saben de su existencia, de hecho ahí jamás he recibido comentarios, y aunque también sigue en línea, lo tengo olvidado por completo.

Mi tercer proyecto bloguero trata de cocina. Hace unos meses decidí que era buena idea hacer mi propio recetario en internet, para tenerlo a mano cuando no supiera qué cocinar. Algo así como un libro de recetas que me acompañara a todos sitios, y que tuviera a un clic de distancia. Sigue en alza, pero con más lentitud de la que me gustaría.

Mi cuarto y último proyecto, por ahora, es este blog maternal y familiar. Un rincón en el mundo donde hablar de mi, de mi vida, de mi aventura como madre primeriza, mis miedos, mis dudas, mis malos momentos. Hablar de todo lo que siento me ayuda, dejarlo por escrito aún más. Por eso decidí abrir este espacio. La maternidad es el mayor reto de mi vida y, por eso, este es mi mejor cuaderno de bitácora. Es la forma de hablarle a mi hijo de sentimientos, a veces alegres, a veces encontrados, pero fundamentales en nuestro día a día.

Ser madre no es fácil, nadie me lo dijo ni me dijo lo contrario, pero darse de bruces con la realidad asusta. Verte de la noche a la mañana (porque nueve meses no son antesala de nada…) con un bebé que te reclama pero no entiendes aún su idioma, que sabes que necesita algo y no quieres ni puedes hacerle esperar, que quieres hacerlo lo mejor posible pero siempre te preguntas si lo estarás haciendo bien….asusta. Asusta mucho. Más cuando te ves sola, sin una mano amiga que te ayude en los momentos de conflicto que no sabes como solucionar, sin poder decir un “échale un ojo que necesito ir al baño” y sin poder echarte una siesta cuando realmente la necesitas.

Ser madre no es fácil, ni lo será nunca. Alguien me dijo al principio que “a hijos pequeños, problemas pequeños”, y hoy lo subrayo. A medida que los hijos crecen, la situación cambia, a veces se complica, y por mucho que ya lleves más tiempo siendo madre, no tienes garantía de que sabrás actuar en un momento clave. Ser madre es reciclarse a diario, aprender de tus errores sobre la marcha y ver qué es lo que tienes que mejorar para la próxima. Pero “la próxima” puede llegar dentro de 10 minutos y posiblemente no hayas aprendido lo suficientemente rápido para hacerlo mejor que antes. Ser madre es un ensayo-error continuo, y aunque a veces la situación nos sobrepasa, porque que levante la mano quien tiene paciencia infinita y nunca necesita respirar hondo y contar hasta diez (y de paso que me diga cómo lo hace), no queda duda de que somos alumnas modelo. Siempre estamos dispuestas a aprender, a mejorar, a encontrar un juego más divertido o una forma mejor de decorarles el plato. Ser madre es un oficio, el oficio más intenso y gratificante del mundo.

Ese es uno de los motivos por los que tengo este rincón y, con él, la maravillosa oportunidad de conocer tantas realidades diferentes como blogs voy descubriendo. Este viaje maternal no está siendo fácil, por eso necesito este cuaderno de bitácora, para apuntar lo que avanzamos y nunca perder el rumbo, para controlar la velocidad y las maniobras que precisan cada movimiento que hacemos, y para tener en cuenta los accidentes cometidos y conseguir que no se repitan. Es un viaje largo, esperamos llegar a buen puerto.

– – – – –

230b1-embarazadasilla2

Anuncios