11 meses

¡Hemos llegado al primer número capicúa de la vida de Príncipe! Ayer cumplió 11 meses, y este último mes, después de mucho tiempo, ha sido tranquilo.

Este mes ha estado marcado, en gran medida, por su mejora del equilibrio y su nueva forma de comer, dos grandes conceptos que nos han facilitado mucho las cosas. Vamos por partes.

ALIMENTACIÓN

Como ya sabrán si leyeron esta entrada, nos vimos obligados a cambiar su método de alimentación, y nos pasamos al Baby Led Weaning. Ha mejorado mucho en este aspecto. Ya come de todo, hemos introducido nuevos alimentos en su dieta y, a grandes rasgos, avanza de buena manera.

Piña, atún, millo, pimiento, cebolla, galletas y bizcochos caseros son los nuevos integrantes de su dieta.

Y por ahora nos va de maravilla. Él está feliz, y nosotros también al verle comer a gusto. Como tenemos una trona que se adapta a cualquier silla, cuando vamos a comer a casa de alguien la llevamos y no nota el cambio.

AVANCES y DESTREZAS

Ha mejorado mucho el equilibrio al caminar, con lo cual ya sólo se cae si se emociona de más y se tropieza consigo mismo o con algún juguete que dejó por medio.

Además ha mejorado con creces el centro de gravedad, de forma que ya se levanta del suelo sin agarrarse a nada. Su procedimiento: al estar sentado, ponerse a cuatro patas como para gatear, levantar el culillo dejando manos y piernas en el suelo, hacer contra peso poniéndose de cuclillas, soltar las manos y, cada vez con más acierto, enderezarse sin perder el equilibrio.

Donde más porrazos se pega es al gatear, una técnica que sigue utilizando a su antojo para desplazarse combinándola con sus andares de cowboy del oeste 😀 . El problema es que pretende ser tan rápido gateando como caminando (que a veces no camina, corre) y no controla velocidad con la combinación de manos-piernas al gatear. Con lo cual, en muchas ocasiones trata de dar un paso sin adelantar la mano y ¡zas!, cara contra el suelo.

Ha aprendido nuevas técnicas de explorador, tal como meterse bajo la mesa y las sillas del comedor para coger los juguetes que se le escapan con tal control para salir que ya no se da en la cabeza por levantarse antes de tiempo. Además, ha mejorado su relación con el escalón del baño, antes lo subía y lo bajaba con tal maestría gateando digna de admirar, sin golpes. Le hemos enseñado a bajarlo esperándole al otro lado, para que entienda que hay un obstáculo y no puede seguir caminando como si nada. Ha tenido algún intento de bajarlo solo y se ha mantenido de pie en escasas ocasiones.

Ha mejorado la motricidad fina gracias al BLW y a los juegos caseros que vamos inventando, como el de los imanes que conté hace unas entradas.

INTERESES

Se entretiene más tiempo solo, ya sea explorando mundo, jugando con juguetes, o con cualquier utensilio que vea por casa. De esta forma, me facilita mucho más las cosas, porque me permite hacer la cama, tender la ropa, fregar y hasta cocinar mientras él trastea. Para que no esté cerca cuando cocino le voy dando trozos de galletas y vuelve a su juego, porque como nos vea en la cocina así sea colocando loza, viene a pedir comida porque piensa que estamos comiendo.

Te busca y casi obliga a jugar con él. De forma que, o te va a buscar con algo en la mano, o te va trayendo los juguetes uno a uno hasta vaciar el baúl. Cuando alguno se le cae bajo la cuna o donde no alcanza, viene a pedirte ayuda para que se lo cojas.

Poner y quitar cosas donde no van es uno de sus grandes pasatiempos. Mete y saca juguetes del baúl, vacía la cesta de la ropa sucia si tiene ocasión, y hasta trata de meter juguetes pequeños en las rendijas de otros sin éxito.

Ligado a esto, ya que hemos utilizado este interés para que aprenda a colocar los juguetes cuando termina con ellos, ha surgido la “necesidad” de que todo esté colocado. Es decir que si ve una botella de agua en el suelo, un trapo que se te cayó o estás en el sillón y las zapatillas en el suelo, todo te lo trae diciéndote “ete?”, como para que lo coloques en su sitio.

Le encanta jugar con el perro tirándole juguetes y persiguiéndole para recuperarlos.

Además muestra sus gustos para ciertas cosas, y aunque intentes cambiarle la idea, se sale con la suya, como por ejemplo, dormir con almohada. Si se la quito usa un peluche si tiene cerca, o termina por ovillar una manta y acostarse encima.

No para un segundo, y entre más se mueve, más inventa. Da gusto verle experimentar a su aire.

PERSONALIDAD y CARÁCTER

Se reafirma su personalidad cada día que pasa. Cada vez que escucha un NO, monta el drama “llorando” a gritos y sin lágrimas demostrando su disconformidad. Pero en cuestión de segundos esta jugando y hablando como si nada. Teatrero como él solo.

Es de enfado fácil, con lo cual sigue quejándose y dando a entender que no está contento cuando te pide algo y no se lo das ya, ya sea un juguete que no alcanza, un nuevo trozo de comida, o algo que está buscando y no encuentra, como la chupa perdida en el fondo del baúl de los juguetes.

Reparte besos de babas y abrazos por doquier, mejorando la técnica del beso con un intento de succión, aunque no siempre. Lo normal son lametazos como mismo hace el perro 😉 .

SOCIABILIDAD y HABLA

Sigue llorando y asustándose cuando alguien extraño llega a casa y le habla. Es decir, sigue necesitando su espacio para analizar a la gente, coger confianza y querer interactuar. Pero por lo general, la sociedad no tiene espera y no le dan tiempo a que se sienta cómodo con la situación, ya sea porque tienen ganas de que haga, diga y responda a todo lo que ellos quieren (cosa que nunca hace porque si le agobian, se da la vuelta y se va a lo suyo dejándote con la palabra en la boca) o también tras el mensaje “¡déjese de llantos y sea un hombre!”, como le dijo un amigo de MaridoBello que vino la semana pasada. Algo totalmente reprobable y discutible, pero bueno.

En estos días tuvo su primera experiencia de juego con niños, con la hija de unos amigos, de 3 años. Lejos de hacerse ver más pequeño, se quejaba y mostraba su enfado y asombro cuando ella revolvía, tiraba y le quitaba sus juguetes. Tiene las cosas claras.

En cuanto al habla, ha sumado nuevas palabras a la vista tales como “qué?” cuando le llamamos por su nombre, “apa” (papá), “ma” o “m-a” por separado (mamá), “aabb” o algo similar para referirse a mi madre (abu) y “ti?” (si?) cuando le dices que recoja algo o que venga. Algo muy curioso es que dice algo similar a “chacha” con entonación y todo, un vocablo muy utilizado en Canarias para referirnos a muchas cosas diferentes. En su caso lo suele decir cuando, por más que trata, no consigue hacer lo que se propone. Es decir un “chacho” a modo de queja, tal como un “jolín”, por decirlo así. Y algo nuevo es “a tez!”, tratando de contar “uno, dos, tres” antes de lanzarle el juguete al perro, tal y como le enseñó mi madre.

Dice frases tales como “apa a ta” o algo similar, dirigiéndose a la puerta cuando le preguntas por papá, dando a entender que “papá no está”. Además de “ete e?” o algo así para preguntar por “esto que es”, señalando a lo que le intriga. Por ejemplo, hacer la cama a su lado es una odisea: “ete e?”, la sábana; “ete e?” el edredón; “ete e?”, otra vez la sábana, “ete e?”, la manta…

Las pocas palabras que sabía las perfecciona, llegando a un “ya ta” en lugar de “a ta” como antes, y “abua” a veces en lugar de “aba” (agua).

COMPLEXIÓN, TALLA, PESO

Sigue siendo alto y de complexión normal. Acaba de entrar de golpe en la talla 12-18 meses. En cuanto a talla y peso, actualizo la próxima semana que le verá la pediatra, a la que le hemos pedido una cita fuera de tiempo para que lo examine.

La razón es que en estos días una enfermera nos comentó que tiene las piernas ligeramente arqueadas hacia afuera, en plan paréntesis ( ), algo por lo que culpábamos al pañal, que según nosotros le impedía cerrar bien las piernas, pero según ella no tiene nada que ver. Con lo cual, estamos pendientes de lo que ella nos diga y de si nos deriva a un traumatólogo para ver qué hacemos. Informaré de lo que pasa…

Sin más, estos han sido nuestros avances en este último mes, cada vez más cerca de nuestro primer año juntos.

¿Qué te parece? ¿Cómo era o es tu bebé a los 11 meses? ¡Cuéntame!

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