La alimentación complementaria (VI). Legumbres, pescado y huevo

          

Con la locura del bautizo, las Navidades y todas estas fiestas que acaban de irse, se me había olvidado escribir sobre los nuevos alimentos de la dieta de Príncipe. Por eso, hoy vengo a hablarles de la sexta etapa en su alimentación complementaria, y se titula así porque, en palabras de la pediatra en su revisión de los 9 meses, “de aquí al año introduciremos legumbres, pescado y huevo”. Es decir, que al llegar al año ya debe comer todo esto.

Suelo hablar de la pediatra y sus recomendaciones porque se que hay gente que me sigue que sí hace caso al ritmo de los pediatras y al proceso de introducción de cada alimento en la dieta del bebé. Aunque dicho sea que cada pediatra es un mundo, y lo que uno te alaba, otro te lo puede reprochar. Por si acaso, como referente o para comparar, les hablo de lo que la nuestra nos ha ido diciendo. Cierto es que no suelo hacerle caso, ya lo he dicho, en los tiempos que ella me marca (hay cosas que las hemos hecho “antes de tiempo” porque mi hijo así lo ha querido), pero sí le hago caso en el orden de introducción de los alimentos.

Para hacer un recuento, aunque al final pondré los links necesarios, el orden de introducción de su alimentación complementaria ha sido el siguiente:

  1. Leche de fórmula desde el principio
  2. 4 meses: cereales sin gluten (nosotros empezamos a los 3 y medio)
  3. 5 meses: fruta (manzana, pera, plátano, naranja, papaya)
  4. 6 meses: verdura (papa, batata, calabaza, calabacín, zanahoria), yogures de leches adaptadas (nº2)
  5. 7 meses: carne (pollo, ternera, jamón cocido, pavo)
  6. 8 meses: cereales con gluten
  7. 9 meses – 12 meses: legumbres (lentejas, garbanzos y judías), pescado, huevo

La introducción la hemos hecho como siempre, de uno en uno y dejando unos días antes de introducir el siguiente para comprobar la existencia de posibles alergias o problemas. Por ahora todo va bien, a excepción del pescado que aún no hemos tenido oportunidad de dárselo.

.:. Legumbres .:.

Las lentejas y las judías se las añadí en los purés cuando aún los comía. En casa utilizamos de estos que ya vienen cocidos en tarro, con lo cual le echaba un puñado cuando la verdura ya estaba casi tierna en la cocción. Lo dejaba unos minutos más, comprobaba que todo estuviera hecho, y batía. Como saben, yo hacía purés semanales para congelar, y con las legumbres lo hacía igual.

Los garbanzos han entrado en su dieta ahora que estamos con el Baby Led Weaning. Se los damos partidos por la mitad y él los coge uno a uno y va comiendo, experimentando con ellos, haciéndolos rodar…

Añadir aquí las flatulencias propias de esta nueva etapa. Y es que ahora parece que tenemos pañal con “lo espeso”, pero resulta que sólo fue aire. Curioso cuanto menos jajaja.

.:. Pescado .:.

Aún no lo hemos probado, así que actualizaré cuando llegue el momento si les interesa, pero seguramente lo haremos siguiendo el método que ahora ocupa nuestras vidas, y es, a trozos.

La pediatra nos habló de pescado azul y sin espinas, cosa totalmente lógica. En casa solemos hacerlo frito o a la plancha, y serán estas versiones las que le daremos a Príncipe.

.:. Huevo .:.

Es uno de los temas que más respeto me daba por ser propenso a las alergias. Las pautas que nos dio la pediatra fueron ir de cuarto en cuarto durante tres días. Me explico. Cocer el huevo, pelarlo y cortarlo en cuartas partes. Según ella, el procedimiento a seguir es un cuarto de yema durante tres días, y si va todo bien, la mitad de la yema los días 4-5-6; si todo sigue bien, tres cuartos los días 7-8-9, y si seguimos sin problemas, la yema completa los días 10-11-12. Y ya cuando hayamos llegado a esta etapa, hacemos el mismo proceso con la clara.

Debo añadir que lo que ella dijo no fue “yema y clara”, sino “lo amarillo y lo blanco”. O_o No se bien si porque pensó que no teníamos idea del tema, o porque la que no tenía idea era ella 😀 .

El caso es, que al salir de la consulta, las palabras de MaridoBello fueron “¿No lo vamos a hacer así no? Si no, nos pegamos hasta que haga la comunión y todavía no come huevo entero” jajaja. A mi también me pareció demasiado tiempo, así que no, no lo hicimos así.

Nuestro proceso fue, un día que hicimos huevo duro para nosotros, darle yema. Todo bien. Días después, todo bien. Cuando coincidió que volvimos a hacerlo, le dimos clara. Todo bien. Días después, todo bien. Así que un día que hicimos tortilla para comer, le dimos también el huevo, y nada, todo seguía bien. Por tanto, casi un mes después, consideramos que el huevo está introducido y sin problemas.

Y tú, ¿cómo lo hiciste? ¿Qué precauciones tomaste con el huevo? ¿Tu pediatra te dio alguna técnica distinta? ¡Cuéntamelo en un comentario!

Recuerda que también puedes ver:
La alimentación complementaria (I): Los cereales sin gluten
La alimentación complementaria (II): La fruta
La alimentación complementaria (III): La verdura
La alimentación complementaria (IV): La carne
La alimentación complementaria (V): Los cereales con gluten
La alimentación complementaria (VI): Legumbres, pescado y huevo

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