Nuevo año, nuevos cambios

Después de la llegada de Sus Majestades los Reyes Magos, que alabados sean, nos ha surgido la gran necesidad de reorganizar la casa. Si ya llevábamos tiempo pensando en darle un nuevo aire, ahora tanto ella como nosotros lo estamos pidiendo a gritos. Tan sólo necesitamos encontrar un hueco para hacerlo, y será el próximo miércoles que MaridoBello está libre. Mientras tanto, me paso el rato mirando a las esquinas y tratando de sacarle el jugo a cada espacio mentalmente, para tener ideas claras cuando llegue el momento de ponerse.

Nuestra casa es pequeña, o de tamaño medio, según cómo se mire. Hay visitas que han insinuado que busquemos algo más grande, pero lo cierto es que tiene todo lo que necesitamos. Creo que ronda los 60m2, formada por un patio amplio y cómodo que da entrada a la casa; al traspasar la puerta de entrada un espacio abierto donde se encuentra la cocina, el comedor y un pequeño sillón de 2 plazas; además de dos habitaciones (la nuestra, con cama, cuna, mesa de noche y ropero enorme empotrado, y la que será de Príncipe en un futuro y que hoy es la habitación de la tele) y un baño grande, amplio, muy cómodo con lavadora y secadora incluidas. Hay un punto clave en el que si te pones, ves toda la casa.

Lo que tengo claro es que es lo que necesitamos por ahora, ni más ni menos. No tengo tiempo de limpiar, con lo cual, habitaciones extras serían innecesarias, y dicho sea de paso, aquí no pagamos alquiler, así que el negocio es redondo. Pero es en días como estos en los que echo de menos una tercera habitación. Para un futuro bebé si llega (en cuyo caso habrá que mudarse), para que Príncipe tenga la suya el día de mañana y conservar la de la tele, o para guardar cosas.

Tener una casa pequeña es arma de doble filo. Por un lado, jugando al tetris puede entrar de todo, pero llega un día en que cada esquina que ves te agobia y empiezas a pensar en lo que necesitas y lo que no, y te entran unas ganas locas de arrasar con media casa, llevarla al vertedero y huir sin mirar atrás. En esa situación me encuentro ahora.

No soy amante de la limpieza. A ver, que eso sonó mal. Limpio sí, pero por obligación, estar todo el día rondando la casa no es algo que me quite el sueño. Mi madre misma, tiene una casa enoooorme, llena de figuras, jarrones, figuritas minúsculas y colecciones de libros y cintas de video que nadie usa (ni ha usado nunca), además de que, para rematar, en la casa no hay reproductor de video… A mi tanto cachibache para limpiar me agobia.

Adoro el estilo minimalista, tener lo necesario, lo útil, eso que con una pasada se queda limpio y no tienes que estar levantando figuras y limpiando una a una. Por eso, soy amante de los jarrones, de figuras de tamaño grande que una o dos adornen una mesa. Pero ahora mismo, eso no encaja en mi vida. Ni tengo tiempo de limpiarlo como se merece para que luzca, ni luce entre tanto juguete y traste. Por eso, he elaborado una lista con la que recondicionar mi casa y mi vida, y si nada se interpone, el miércoles empezamos ;).

Y la primera en sufrir cambios será esta, la habitación de la tele, que ahora mismo está así:

Sin título

  1. Quitar la mesa del ordenador y guardarlo en su maletín en el ropero. Cuando haga falta usarse, se saca y se vuelve a guardar al terminar.
  2. Recolocar muebles para dar un nuevo aire y mejorar el espacio.
  3. Buscar un mueble bajo con cajas (es mi primera opción) para guardar los juguetes.
  4. Quitar figuras que no quiero, y las que sí ponerlas en alto.

Tampoco me desagrada la idea de quitar el mueble de la tele, que aunque es pequeño y simple, ocupa un valioso espacio, y ahora mismo sólo hace la función de sujetar la tele y guardar trastes. Pero eso tengo que negociarlo un poco más con MaridoBello, a ver qué conclusión sacamos.

El resto de la casa necesita también un nuevo aire, pero lo principal es encontrar hueco para tanto juguete, más si añadimos que Príncipe está atravesando una fase “tornado” en la que tira todos los juguetes a su paso y se marcha, pero no juega con ninguno, con lo cual me paso el rato colocando lo que no está usando y él tirando por otro sitio. Tengo algunas ideas en mente, pero todo lo que veo me gusta y no tengo una imagen en mente de cómo será el resultado final, así que iré contando el proceso del cambio.

Esa habitación ahora mismo está tal como la ven. Y ahí dentro, en un espacio de 2,5×2,5m, no se cómo, hay que buscar hueco decente, de forma que todo esté recogido, para todo esto, que han sido los regalos de Reyes de Príncipe, a excepción de ropa y de tres DVDs, además de juguetes pequeños que ya tenía y que ocupan un cajón de la cajonera. Abarrotado, por cierto.

Los juguetes que los Reyes Magos han dejado a Príncipe y que inundan nuestras vidas

juguetes

  1. Pelota musical que camina sola
  2. Espiral para lanzar bolas y verlas caer
  3. Reproductor de imágenes con sonido
  4. Bolsa de legos
  5. Libro de cuentos de Peppa Pig
  6. Pelota de Cars
  7. Libro musical para bañarse con él O_O
  8. Set de vasitos apilables
  9. Mickey Mouse de peluche que habla
  10. Libro de peluche
  11. Libro musical
  12. Correpasillos nº1 (musical y bilingüe) ¡toma ya!
  13. Correpasillos nº2
  14. Correpasillos nº3 (hace algo pero aún no sabemos qué)

Les contaré como lo solucionamos por si puede servir de idea a alguien en la misma situación y si puedo, enseñaré el antes y el después. Acepto todo tipo de ideas, de sugerencias, de opiniones, de críticas… Todo lo que voy viendo me gusta pero no me decido por algo en concreto todavía.

¿Me ayudas? ¿Cómo lo hiciste tú? ¡Nos vemos en los comentarios!

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