La alimentación complementaria (V): Los cereales con gluten

Igual que me pasó con la entrada de la carne, llego tarde a contarles cómo incluimos el gluten en la dieta de Príncipe, y es que los preparativos del bautizo y la escasez de tiempo me tienen, como dicen por Twitter, corriendo como gallina sin cabeza.

Lo principal a tener en cuenta es que el gluten no se debe introducir en la dieta del bebé ni muy pronto, ni muy tarde. Había leído que lo ideal es entre los 4 y 7 meses. La pediatra nos recomendó a los 8, porque cada mes le hemos introducido algo nuevo, y para que no hubiera tanto cambio, decidimos ir poco a poco.

He de reconocer que este tema me tenía un tanto inquieta, porque aunque no tenemos antecedentes en la familia, temía que Príncipe desarrollara la celiaquía, que es la intolerancia al gluten. El gluten es una proteína presente en muchos cereales como el trigo, la cebada, el centeno, la espelta, el kamut, el triticale y se cree que también la avena. El problema es que la persona celíaca es intolerante al gluten porque su intestino delgado no puede procesarlo de la forma correcta, presentando síntomas que desaparecen, lógicamente, al eliminar el gluten de la dieta.

Personalmente no conozco a nadie que sea intolerante al gluten, con lo cual no tengo experiencias cercanas, y aunque imagino que se puede llevar una vida normal eliminando de tus comidas todo aquello que lleve gluten, imagino que no debe ser fácil.

Afortunadamente, para mi tranquilidad, todo lo que Príncipe come cae en saco roto, y sin problemas de ningún tipo ha aceptado el gluten como si de un vaso de leche se tratara y ahí sigue, tan sano como siempre. Las pautas que nos dio la pediatra fueron, dado que le añadíamos dos cacitos de cereales sin gluten a su leche, hacerlo progresivamente:

1ª semana: 1 y 1/2 cacitos sin gluten y 1/2 con gluten
2ª semana: 1 cacito sin gluten y 1 cacito con gluten
3ª semana: 1/2 cacito sin gluten y 1 y 1/2 cacitos con gluten
4ª semana: 2 cacitos con gluten

Así lo hicimos, aunque no tardamos tanto. Al pasar unos días y ver que nada cambiaba, subimos la dosis, y en un plazo de dos semanas el gluten estaba introducido y todo tan perfecto como siempre.

Desde aquí, en mi pequeño rinconcito del mundo, quiero hacer un llamamiento a todas esas empresas del mundo, dedicadas a la fabricación y sobre todo empaquetado de alimentos, a que indiquen siempre si el alimento tiene o no tiene gluten. En estos últimos meses que he comprado compotas de frutas envasadas para Príncipe (para tener en casa por si surge salir), me ha resultado una tarea muy pesada comprobar que tengan o no gluten. Y lo más curioso es que si no tiene gluten te lo ponen perfectamente, en portada, con un símbolo identificativo, pero si tiene, madredelamorhermoso, lo que cuesta saberlo. Tienes que rebuscar en todos los lados posibles del paquete para ver si lo pone, o si no leer los ingredientes e intuirlo.

Y si estoy equivocada díganmelo, pero pienso, desde mi nula experiencia, que es más importante que un producto que tenga gluten lo diga, antes de que avise de que no lo tiene, porque desde que te sales de los típicos productos, cuesta mucho saber si puedes comerte o no ese alimento. No es que sea horroroso, pero me he pegado minutos dando vueltas a un paquete de galletas para ver si se las podía dar a Príncipe o no (en tiempos en los que aún no comía gluten), y cansada de no encontrar, decidí dejarlo en la tienda. No me imagino cómo será hacer la compra del mes en caso de que tengas que leer cada etiqueta…

Pues eso, esta ha sido mi experiencia, y para terminar reitero: ¡yo, Madre Maya, pensando en las personas que lo necesiten, pido más etiquetas “CON GLUTEN” en la portada de los productos! Son sólo unos céntimos más en tinta, y sería una gran ayuda para las personas con celiaquía.

¿Cuál es tu experiencia con el gluten? ¿Cómo lo empezaste a dar a tu bebé? ¿Necesitaste alguna técnica en concreto? Si aún no lo has hecho, ¿crees que te servirá mi caso? Dime qué opinas…

Recuerda que también puedes ver:
La alimentación complementaria (I): Los cereales sin gluten
La alimentación complementaria (II): La fruta
La alimentación complementaria (III): La verdura
La alimentación complementaria (IV): La carne
La alimentación complementaria (VI): Legumbres, pescado y huevo

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