8 meses

Hemos llegado al 8, mi numero favorito, pero sinceramente, este número no pega para nada con mi hijo. En el supermercado, en la frutería, alguna abuelita por la calle, en restaurantes…, hasta ahora no ha faltado quien pregunta “¿y tú cuántos añitos tienes?”. No se si sea error de cálculo, pero ya varias personas han dado a entender que no parece un nene de 8 meses, y por supuesto, no es el bebito que todos esperan. Detrás viene la aclaración entre risas “¡Estás muy espabilado tú para tener 8 meses!” Y es que no hay dudas.

Se ha marcado un antes y un después desde que cumplió 5 meses, porque ha experimentado un gran cambio, una carrera por crecer y un afán por aprender cosas nuevas…que veo a ese bebé de 5 meses muy muy lejos. Vamos por partes.

Lo que más resalta es su carácter. Muestra su enfado y su rabia cuando las cosas no están como él quiere o cuando intenta algo y no le sale. Es nervio puro, todo tiene que ser para ya y sin esperas. Su mayor diversión ahora es, literalmente, tirarse de cabeza al mundo. Tiene un afán por tirarse en plancha a todo lo que ve, que no se ha abierto la cabeza en dos de milagro. Puede estar tranquilamente jugando con algo y de repente levantar la cabeza, ver algo que le gusta y lanzarse en un milisegundo, sin darte tiempo a reaccionar.

En cuanto a destrezas, no ha habido grandes cambios en este mes, pero si perfección de lo que sabe. Ha mejorado mucho su equilibrio, de forma que se mantiene de rodillas sin apoyo alguno y evita caerse siempre que puede. En la cuna se pasa el día de pie, se la recorre completa agarrándose a los laterales y ha hecho sus pinitos de soltarse y mantenerse por sí mismo. Lo consigue unos segundos, y barrigazo al canto. Se pirra por saltar y últimamente al ponerse de pie levanta una pierna buscando un escalón imaginario para seguir subiendo. Estando acostado se sienta sin problemas y hace todo lo posible por meterse delante de tu campo de visión para que le digas algo si estás distraída durante el juego.

Socialización y habla

Es un niño muy sociable pero a su ritmo. No deja de mirar y remirar a la gente sin perder detalle, y si le gusta, dedicarle una sonrisa, pero que alguien extraño franquee su espacio y pretenda cogerle supone llanto seguro. Con los conocidos enseguida juega, sonríe y salta; a los que no ve tanto les cuesta más arrancarle una sonrisa; y si hay alguien que no le gusta, ni por justicia consigue conectar con él. Definitivamente le gusta sentirse libre, y esas personas que le agobian con palabritas de bebé: “¡hola bonito!”, “cuchicú”, “mira esto”, “mira lo otro”, “di tal cosa”…en seguida se cansa, nos busca y se lanza a nuestros brazos para librarse del tema.

Se pasa el día con abrazos y besos de babas sobre todo a mí, que me tiene siempre llena. Es un acto que también comparte con papá y con mi madre, y para de contar. Con el resto no se siente cómodo como para eso. Me gusta verle desenvuelto con su papá y su abuela, con quienes tiene una relación envidiable.

Ha aprendido nuevas palabritas y las utiliza a su antojo según lo que quiere. “Ata ata”, “nei nei”, “Ana ana” y “nene” son sus vocablos favoritos. Dijo “papá” o un intento, sobre los 4 meses, pero se olvidó. Volvió a la carga con “mamá”, más bien mamma, y “pa” o “apa” como le cuadre. Hace unas noches, viendo la tele en familia empezó a experimentar “mama papa mama papa ma pa ma pa mama papa”, con un control tremendo. Pero suele usarlos cuando está cansado y quiere acurrucarse y mimitos.

Alimentación y sueño
Desayuno: 330ml de leche con cereales
Almuerzo: puré de verdura o verdura y carne
Merienda: compota de frutas
Cena: 330ml de leche con cereales

En un principio me pareció mucha leche, y realmente me asalta la duda de si seguir aumentando o complementarla con otra cosa, porque a este paso llegaremos al medio litro de leche. Pero fijándome, verduras y frutas no come tanto, pienso que porque le relaja la succión por el tema de los dientes, y comer en cuchara no le reconforta en este sentido, así que son dos o tres cucharadas, y basta. Supongo que así compensa, por lo tanto estoy tranquila. Intentamos ir retirándole el biberón y darle el vaso entrenador en la cena, y nos fue bien, pero como está irritable por los dientes y morder la tetina le ayuda, lo hemos dejado aparcado hasta más adelante.

En cuanto al sueño, se duerme bastante tarde, ha cogido la costumbre de llegar saltando y gritando a 1 o 2 de la madrugada, a veces las 3, y no hay forma de cambiarle el ritmo. Se suele despertar una o dos veces en la noche y se levanta temprano para comer, sobre las 8. Luego duerme un rato más y se levanta sobre las 11-12. Duerme dos o tres siestas en la tarde, depende del día, pero cada vez más cortas y despertándose bastante, con lo cual dudo que descanse bien algunas veces. He intentado que se salte la última siesta en la tarde para que se duerma antes al llegar la noche, pero se pone irritable, a llorar, a tirarse a cabezazos hacia adelante o hacia atrás. Al final presenciamos un dramón que no es necesario para nada, con lo cual lo dejamos. Cuando pase la etapa de los primeros dientes, confiamos en que esté más receptivo y tranquilo, e intentaremos hacer esos cambios.

Dentición

A sus siete meses y medio le ha asomado su primer diente. Se pasa el día pasándose la lengua por encima porque le raspa y tocándose toda la encía con la lengua, como que entiende que le está rumiando algo por dentro. Noto cuando le da latidos porque lloriquea y se da manotazos en las orejas, como que le duele pero no sabe por dónde exactamente. Por esta razón está mucho más irritable, pero simplemente le dejamos estar y que saque su rabia como quiera. Luchar contra la corriente no vale de nada, así que sólo le consolamos cuando él siente que lo necesita y busca tus brazos. De resto le acompañamos pero sin atosigarle, porque se irrita más.

Y bueno, con pocos cambios más que este nuevo diente y su nerviosismo e irritabilidad que se palpa en el aire, hemos llegado a los 8 meses. 8 meses tan solo, pero yo el parto lo veo tan lejos… que ya no pienso que parece que fue ayer y me cambiaron al niño, porque hace cosas que yo me esperaba hacia el año o año y medio. Pero le vemos fuerte, feliz y sano como nunca, así que estamos tranquilos y contentos de que todo lleve buen rumbo.

Me encantaría saber como era o es tu bebé de 8 meses. ¿Qué come y qué dice?

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