Pirámide de aros balanceante

Como vengo contando en las últimas entradas, Príncipe se está convirtiendo cada vez más en un pequeño explorador. Hace poco hice un post sobre los primeros juguetes que le llamaron la atención en la sección Útiles de bebé, pero todo esto va quedando atrás más pronto de lo que me hubiera gustado. Principalmente porque sólo quiere explorar mundo y me paso el día ingeniándomelas para entretenerle con algo nuevo y alejarle un poco de los peligros para los que no está preparado todavía, y no es un niño fácilmente impresionable.

Tengo la sensación de que tiene los juguetes muy vistos y ya no le aportan nada nuevo, además de la etapa que atraviesa ahora, en la que cada actividad dura minutos porque enseguida se aburre. Por eso, nos hemos lanzado a la busca y captura de algo nuevo que le entretenga un poco más de tiempo.

Entre tanto, nos decidimos por este juego que está destinado a niños de entre 6 y 36 meses según pone la caja, aunque sinceramente, pienso que 36 meses son demasiados y que le prestarán poca atención. Pero como todo, depende de cada niño. En el caso de Príncipe, aún está en el proceso de enamoramiento, y como con todo, es un rato lo que le dura el juego.

Lo que nos llevó a buscar algo así fueron las ganas de que progrese en la motricidad fina, y que sea un poco más cuidadoso con las manos, que no de tantos manotazos a todo y que aprenda a hacer las cosas con más suavidad. Se que es un largo camino y un avance importante para un bebé, pero por algo se empieza. Llegará el momento en que lo consiga.

Pues bien, este juego sencillo para nosotros, todo un progreso para ellos, consiste en introducir cada aro en la barra hasta conseguir armar la pirámide. Como se ve son cinco aros de diferentes tamaños y colores, el primero de ellos de plástico más duro y con bolitas que lo hacen sonar al agitarlo, y los demás, son de un plástico más ligero y aplastable con algo de fuerza. La base y la barra se desmontan mediante una rosca, y la base, como bien indica su nombre, es balanceante.

Aunque tiene una finalidad, existen muchísimas posibilidades para entretenerse con ellos.

Habilidades que trabaja:
-La motricidad fina y la precisión
-Coordinación mano-ojo
-Destreza para coger y sostener una cosa con cada mano
-Experimenta el sentido del equilibrio
-Ayuda a entender el concepto de ordenar y desordenar
-Comprender el concepto de la permanencia del objeto (podemos esconder un aro bajo un cojín para que comprenda que sigue estando ahí y no ha desaparecido como ellos creen)

Por el momento, Príncipe no ve atractivo en limitarse a ponerlos y quitarlos de la barra, y aunque lo ha intentado al verme a mí y emocionarse con ello, no lo consigue lógicamente, pero tampoco le preocupa.

-Le gusta coger cada uno con una mano distinta, y si otro le interesa suelta el que tiene en la mano para cogerlo
-Al tener un buen tamaño, abarca su manita y le permite aprender a coger cosas de diferente forma, como tiene cogido el aro naranja el niño de esta foto
-Es buena opción para chocar unos con otros y ver que puede, indirectamente, hacer palmas con sus manos
-Si lanzoun aro al aire y lo cojo se revuelca de la risa
-Como la base y la barra se desmontan le gusta explorarlas por separado, le llama la atención ver como la base se balancea y chupar la barra y jugar a dar palos a las cosas con ella
-Experimenta también a meter los aros en la barra, sin éxito y sin interés, pero lo manipula como a él se le antoja y le entretiene por un rato
-Y por supuesto, lanzarlos es su mejor entretenimiento

En cuanto a precio, me costó 15€ en la juguetería Toys’R’Us y a mí me convence. Vamos a ver cuánto tiempo le dura.

¿Qué opinas de este juguete? ¿Tus hijos lo han probado? ¿Con qué experimentaron la motricidad fina?

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