6 meses y medio. Dignos de mención.

Príncipe ronda los 6 meses y medio y avanza a pasos agigantados. Es curioso verle experimentar cosas nuevas sin saber realmente qué pretende, y en cuestión de días ya lo tiene totalmente asimilado, lo suficientemente practicado y es capaz de hacerlo sin pensarlo mucho.

En estos quince días que han pasado desde la entrada de los 6 meses, ha habido un gran cambio. Realmente, tres.

1. El primero es que tiene una agilidad asombrosa para agarrarse a algo y ponerse en pie en segundos. Parece que rebota, porque es sentarle y ponerse de pie en nada. No tiene mucho equilibrio en las piernas y se tambalea más de lo que le gustaría, pero no deja de intentarlo cada minuto que pasa. Lo que empezó siendo un intento aislado el día de su cumple mes, se ha convertido en una constante día a día, cualquier cosa cercana es buena , ya sea objeto o persona, pues con uñas clavadas incluidas alcanza a agarrarse y subirse enseguida.

2. Empezó por ponerse a cuatro patas y levantar el culillo hasta quedarse con las piernas estiradas, como queriendo impulsarse para hacer el pino. Practicó unos días hasta que se vio confiado para torcer la cintura a un lado, dejarse caer, y con un poco de suerte, quedarse sentado. Son más las veces que calcula mal y termina tumbado boca arriba, pero tensa el torso y se agita hacia adelante como para querer sentarse como hacemos nosotros. Con poca precisión pero muchas ganas y constancia, ha aprendido a sentarse solo.

3. Y lo que más me emociona. Ha aprendido a decir “hola” con la mano. Aunque es una técnica que utilizamos para “hola”, “adiós” y “llamar a MiMascota”, para decir “hola” le gusta más y es la que más usa. Se trata sencillamente de elevar el brazo cual sevillana y abrir y cerrar la palma de la mano. Se me cae la baba al verle. Le gusta hacérselo a sí mismo y se pasa buen rato practicando y asombrándose ante el movimiento diferente de cada dedo, pero disfruta de nuestras sonrisas y alegrías cuando se lo hace a los demás. Eso sí, a quien él quiere. Que es muy risueño y alegre con todo el mundo, pero si alguien no le gusta, que no cuente con él. Más ahora que empieza a desconfiar de los desconocidos y a “alejarse” y asustarse de quienes no le gustan. Un progreso más a tener en cuenta.

Aunque suelo hacer entradas mes a mes, esta la incluiré en la misma categoría pese a ser un “medio mes”, pero me hacía ilusión reflejar el avance que ha tenido en tan sólo quince días, que me parece, digno de mención.

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