Útiles de bebé: Los biberones…

En el mundo de los biberones encontramos tantas variedades como personas hay en este mundo. Buscando en internet he encontrado algunos que desconocía y que llaman mucho la atención por sus formas y diseños tan peculiares.

La finalidad de un biberón, como todos sabemos, es alimentar a un bebé, siempre que el pecho materno no sea posible o que se haya escogido de entrada la lactancia artificial. Y por supuesto, nos pueden servir más adelante para papillas líquidas, agua o zumos. Dado que le vamos a dar un gran e importante uso, es esencial buscar la mejor opción que se adapte a nuestras necesidades, aunque cierto es que lo que mejor nos parece estando embarazadas, llegado el bebé no es tal ideal por lo que sea, y necesitamos buscar otra opción.

Los hay de miles de formas y tamaños, para tetina ancha o fina, con o sin asas, de cristal o de plástico, con forma recta o de diseño… y un sinfín de opciones más que por supuesto no conozco.

En mi caso, lo primero que pensé fue en la economía. Y es que, en los tiempos que corren y tal y como está la vida, hay que mirar con lupa cada paso que uno da, más si pensamos en los hijos, que necesitan muchas cosas y crecen muy rápido, con lo cual habrá bastantes cosas que les demos poco o nada de uso. Así que pensé, tamaño del biberón, ¿para qué quiero un biberón pequeño, de 120ml, si en dos meses como mucho tendré que comprar uno más grande? ¿para qué lo utilizaré luego? La mejor opción era el agua, pero bueno, también podría hacerlo con un biberón que no fuera necesariamente mini, así que opté por comprarlos todos grandes. Así es, el biberón que menos capacidad tiene mi hijo es de 240ml, porque se lo regalaron. Peco de mentirosa porque también tiene dos de 150ml, pero esos no los compré, me vinieron de regalo en el esterilizador que le regaló mi cuñada, así que estoy perdonada.

Tengo de plástico y de cristal, pero sí es verdad que prefiero los plásticos por razón lógica, son más seguros a las caídas. Y pensar en un biberón lleno de leche haciéndose mil trozos, me pone los pelos de punta. Así que el que tengo es porque una amiga me lo dio sin estrenar (fue un regalo de su suegra a la que odia, con lo cual lo tenía arrimado) y solo lo uso dentro de casa y en contadas ocasiones. Tuve otro de cristal también regalo suyo por lo mismo, pero de tetina fina, y como es grande para el esterilizador y trataba de no usarlo, mi hijo se acostumbró a tetina ancha, que considero que es lo más cómodo, así que lo terminé tirando.

Y en cuanto a tetina, las hay de caucho (amarillas) y de silicona (blancas), con forma normal o anatómica, que imita la forma del pezón (yo no le encuentro parecido pero eso dicen las cajas). En caso de mi hijo tuvo de todos tipos, de ambos materiales y de ambas formas, con lo cual se adaptó a todas las opciones posibles, de forma que no cogiera preferencia por algo en concreto. Y ha ido perfectamente. Las ventajas/desventajas que aporta el material de la tetina no son gran cosa, aunque dicen que las de silicona duran algo más pero al ser más blandas se desaconsejan en la salida de los dientes. Yo no tengo preferencia, sinceramente, porque siempre las he alternado y no noto ni que duren más ni que mi hijo rechace alguna.

Algo básico a tener en cuenta es el flujo de la tetina, más que la forma o el material porque evita que el bebé se ahogue si es mucho o que se frustre si sale muy poco. Yo las compré todas de 0 meses, flujo pequeño. Pero, al llegar las papillas, el flujo debe ser mayor porque la leche se espesa un poco, o si vemos que el bebé, independientemente de su tiempo, tiene succión rápida o lenta, con lo cual necesita más o menos cantidad de leche por su forma de comer.

Mi solución llegado este momento fue sustituirlas todas por una bendición del cielo, una tetina de tres posiciones. Tiene flujo lento, medio y alto, ideal para ir adaptándose al crecimiento del niño y a su contenido (leche, papilla líquida o espesa). Mi hijo se desespera cuando le aprieta el hambre, se le enciende el botón de golpe y hay que correr aunque segundos antes estuviera chillando de alegría, así que al empezar a comer es un bruto, y muchas veces se atraganta. Mi truco es ponerle el flujo lento y ya cuando se calma y come relajado, se lo pongo en flujo medio y listo. Nos funciona bastante bien así que estoy contenta con esta tetina, dado es que sus 6 biberones tienen esta tetina.

Yo tenía la idea de ir comprándole nuevas tetinas adecuadas a su edad, con un flujo mayor a medida que creciera, pero como dije al principio de la entrada, en el embarazo todo nos parece buena idea pero luego nuestro hijo hace que ese pensamiento caiga por su propio peso. Y eso fue lo que me pasó, así que para mí, la tetina de tres posiciones fue la mejor opción.

Aquí les dejo la imagen, y debajo, el enlace donde se encuentra la descripción en la página de Suavinex.

Como siempre, espero que les haya servido de ayuda mi opinión en el tema, y por supuesto, estoy abierta a recibir comentarios, críticas y nuevas ideas, así como, por supuesto, otras opiniones que aportar al blog.

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