Las leyes de la maternidad…

PERGAMINO  CON NIÑOS

En estos escasos meses en los que voy aprendiendo a ser mamá, cada día un poco más, me he dado cuenta de que hay muchas leyes de la maternidad que nadie te cuenta. Cuando estás embarazada todo es bonito imaginando la cara de tu hijo, presentarlo al mundo, el lío de cambiarle su primer pañal, cómo diablos se le limpia una caca de forma eficiente sin llenarte tú… y todas las palabras ajenas suenan menos consoladoras, sobre todo, esas noches que pasarás sin dormir, que nunca falla quien te lo diga.Pero nadie te habla de las leyes de la maternidad, de esas cosas que por más que te esfuerces, no van a salir como tú quieres, sino todo lo contrario. Algo así como las leyes del gran Edward Murphy, quien una vez dijo con toda su sabiduría que “Si algo puede salir mal, saldrá mal”. Fue él quien dijo que si una tostada se te cae, siempre caerá con la mantequilla contra el suelo. Como si fastidiara poco que se cayera…

Pues bien, creo que este tipo de pensamiento perfectamente se puede aplicar a la maternidad y a todo lo que un hijo conlleva, y seguramente, la lista sería inmensa. Tras mucho pensar, he hecho mi propia lista de esas situaciones que mi hijo provoca, y que me hacen recordar, no con mucho cariño en ese momento, a este entrañable señor. Ahí les van:

*1-Si tienes sueño y ya es tarde para dormir, más tarde te acostarás, porque justo ahí, tu bebé querrá jugar como si fueran las tres de la tarde. Y es así, basta que nos vea poner la cabeza en la almohada para que quiera patalear y gritar con más fuerza que nunca. Y no importa que sean las 2 de la madrugada, él no tiene horarios para eso.

*2-Si quieres aprovechar unos minutos más la mañana aprovechando que tu pequeño duerme, se despertará nada más lo intentes.Nada más despertar, ya está enfadado, es algo así como que le está sabiendo el sueño y no le gusta despertarse. Y ya busca quien venga a recogerle y le entretenga, con lo cual, cuanto más quieres aprovechar esos minutitos, menos te deja.

*3-Si tienes ganas de comer y ya vas a sentarte en la mesa, en ese preciso momento y no en otro, tu hijo reclamará tu atención más que nunca.Hay veces que se pasa un poquito la hora, y nunca le he despertado para comer, así que pienso en aprovechar para comer yo y estar disponible para cuando se levante. Pero oye, es escuchar la silla colocarse, abrir los ojos de par en par, y patalear con urgencia y desespero buscando comida.

*4-Si vas a hacerle un cambio de pañal, por mucho que ya lo haya hecho, te orinará encima siempre que estés despistada.Y es así, y así será por los siglos de los siglos. Basta con que tenga el pañal empapado y que se pueda escurrir, basta con que (ya se distinguirlo) sepa que acaba de terminar de orinar, basta que estés tranquila porque durante el cambio de pañal no veas posibilidad de una nueva descarga… que cuanto más confiado estás, ¡chorro directo a la ropa!

*5-Si tienes prisa para salir y ya vas tarde, llegarás tarde, porque ese es el mejor momento para echar un buche y ensuciar la ropa.Creo que la rabia que entra en ese momento y el estrés que se apodera de nosotros hablan por sí solos, no hace falta comentar nada.

*6-Si estás junto a tu hijo profundamente dormido y quieres aprovechar para dejarle solo un minuto para ir a vaciar tu vejiga y evitar que reviente, nada más sentarte en el baño reclamará tu presencia.Es lo que acaba de hacer y lo que ha desencadenado este post. Y no es la primera vez. Creo que tiene un sexto sentido detector de mi presencia, que salta chispas cuando me alejo.

*7-Si tu hijo acaba de quedarse dormido y quieres aprovechar ese rato para hacer todo lo que tienes pendiente, curiosamente esa siesta durará menos que ninguna otra.Y esto para mí, es regla fija, para colgarla en la nevera con un imán. Basta que quiera aprovechar para cambiar camas o hacer comida, que se despertará en medio de la tarea y no me dejará terminar, o si lo hago, a la carrera haciéndole mil tonterías para que no se desespere más.

Y creo que podría seguir escribiendo algunas más, pensaré en ello. ¡Les animo a que me cuenten las suyas a ver si alguna se me escapa!

Anuncios